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lunes, 8 de agosto de 2005

La M-45, un negocio en la sombra

Aguirre pagará 1.670 millones por la autovía que a las constructoras les costó 487

La Comunidad de Madrid ha pagado ya 204,4 millones de euros a las tres empresas concesionarias de la M-45, una autovía que funciona con el sistema de peaje en la sombra. Es decir, las constructoras pagan la infraestructura, y la Comunidad, durante 25 años, abona un canon a éstas en función del número de vehículos que transiten por la vía. El coste total de la carretera fue de 487 millones, por lo que la iniciativa privada ha recuperado, desde la inauguración de la autovía en marzo de 2002, el 42% de lo invertido en su construcción. Al ritmo que van los pagos realizados por la Administración, la Comunidad habrá abonado al final más de 1.670,7 millones por esta carretera. Una cifra con la que se podrían construir tres autovías semejantes.

La carretera registra un tráfico intenso, con una media de 90.000 coches diarios

El portavoz de IU, Fausto Fernández, opina que el sistema "roza la ilegalidad"

Un portavoz del Gobierno regional reconoce que "es cierto que se está pagando mucho dinero, pero todo se hace según el acuerdo suscrito en su día por el anterior presidente de la Comunidad, Alberto Ruiz-Gallardón [ahora alcalde de la capital y también del PP]".

El portavoz de Transportes de IU, Fausto Fernández, considera que el sistema de peaje en la sombra utilizado en esta carretera "roza la ilegalidad". Para él, esta concesión "es un chollo" para las empresas adjudicatarias. "Este invento del PP supone que vamos a pagar casi cuatro veces la M-45", afirma.

La M-45 es junto con los 22 kilómetros de autovía de la M-501 (carretera de los pantanos) la única con peaje en la sombra en la región.

Según la Consejería de Transportes, la M-45 soporta un tráfico intenso, ya que registra una media diaria de 90.000 vehículos en el tramo más utilizado y de 58.000 en el de menor afluencia.

En el contrato firmado entre la Comunidad y las empresas concesionarias se estipula que la Administración pagará un canon anual dependiendo del número de vehículos que transiten por la vía, estableciéndose una cuota máxima en el caso de que el tráfico sea intenso.

Según esta cláusula durante estos tres primeros años de actividad se ha pagado el máximo estipulado en el contrato. Pero además, esta cuota máxima ha de incrementarse según un tipo de indexación, una estimación del índice de precios al consumo (IPC), que fija el Gobierno central para empresas concesionarias de las administraciones.

Fuentes de la consejería corroboran que en estos primeros años se ha pagado el máximo y consideran "lógico" que las cosas sigan así, teniendo en cuenta "el éxito de esta vía que es la más segura de España y que utilizan muchos más conductores de lo previsto en un principio".

La carretera se divide en tres tramos. El primero (entre la A-2 y el eje de O'Donnell) fue adjudicado a la empresa Concesiones de Madrid, SA. El segundo (entre el eje de O'Donnell y la A-4) le correspondió a Autopista Trados-45, SA; mientras que el tercero, que une la A-4 y la A-5, se le adjudicó a Euroglosa 45 Concesionaria de la Comunidad de Madrid, SA.

Según datos oficiales, la Comunidad ya ha satisfecho los siguientes pagos: en 2002, para el tramo uno, la Comunidad pagó 26,9 millones de euros. La empresa concesionaria de esta parte de la vía, Concesiones de Madrid, SA, tiene como mayores accionistas a Abertis, Caja Madrid, FCC, Acciona y Nexo.

Del total pagado, 17 millones de euros se abonaron en concepto de subvención directa, que concedió el Consejo de Gobierno regional del 25 de julio de 2002 por "demora en la ejecución de la obra".

Fuentes del Ejecutivo regional explican que "hubo que hacer expropiaciones de más, que retrasaron la ejecución de la obra y encarecieron su coste, por lo que la Comunidad tuvo que dar estas subvenciones directas".

En 2003, se pagaron 16,2 millones en este tramo y también se dieron dos subvenciones directas por valor de 2,5 millones de euros. En 2004, la cantidad satisfecha por la Comunidad se disparó a los 41,7 millones de euros, puesto que se abonaron 27,3 millones en concepto de "enlace de la M-45 con la M-50", obra que también realizó la empresa adjudicataria.

Este primer tramo es el único de los tres que está previsto para una concesión administrativa de 30 años. Es decir, la Comunidad tendrá que abonar el canon a la constructora hasta 2032.

La vida de la adjudicación de los otros dos tramos es de 25 años. El segundo de ellos fue construido por la empresa Autopista Trados-45, propiedad de Cintra y Abertis. La Comunidad ha pagado a estas empresas 77,6 millones de euros en los tres años que la carretera lleva en funcionamiento. El tercer tramo, de la empresa Euroglosa 45, propiedad de la empresa OHL, recibió, por su parte, 39,2 millones en el mismo periodo.

Según Fausto Fernández, "en los presupuestos del 2004 se destinan 76.446.400 euros a los peajes en la sombra de la M-45". El diputado de IU aumenta la cantidad que debería pagar la Comunidad por la vía. Según él, "si la cantidad de usuarios permanece constante, el costo final de la M-45 será de 1.838 millones".

Fernández propone una alternativa: "Si la Comunidad hubiera realizado esta obra pidiendo un préstamo, al 3% de interés anual, el costo final no hubiera llegado a 600 millones. Si se pagase la misma cantidad que está presupuestada este año (76,5 millones de euros), el préstamo para esa inversión estaría devuelto en menos de siete años".

Vista aérea de la M-45 a la altura del distrito de Villaverde el día de su inauguración, el 14 de marzo de 2002. / RICARDO GUTIÉRREZ

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