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El líder del PP gallego admite que habrá más de un candidato para sucederle en el partido

Por primera vez desde las elecciones autonómicas del pasado 19 de junio, Manuel Fraga admitió ayer tácitamente que en el PP gallego se avecina una disputa interna por su sucesión en el liderazgo del partido. Fraga señaló que ya existe un acuerdo con el PP nacional para que su sucesor sea elegido en un congreso extraordinario, y anticipó que "probablemente" se presentará más de un candidato.

El propósito del todavía presidente, de 82 años, es mantenerse como portavoz del Grupo Popular en el Parlamento gallego y ejercer así de jefe de la oposición. Pero, al mismo tiempo, Fraga acepta que es necesario abrir el proceso para designar un nuevo líder del partido. La elección se decidiría en un congreso y, aunque Fraga no quiso concretar fecha, tampoco desmintió que se pueda convocar antes de que termine el año. El calendario del proceso sucesorio, explicó, se decidirá después de las vacaciones, que, según admitió, le "hacen más falta que nunca". Fraga consultará con el presidente nacional del PP, Mariano Rajoy, y con los más significados dirigentes regionales del partido.

"Será un congreso abierto, no digital ni a la búlgara", afirmó el todavía presidente, para confesar a continuación: "Lo que quiere decir que puede haber, y probablemente habrá, más de un candidato". Entre esos aspirantes, Fraga ya había señalado en los últimos días a sus dos actuales vicepresidentes, Alberto Núñez Feijoo y Xosé Manuel Barreiro, que a partir de ahora serán portavoces adjuntos del PP en el Parlamento gallego. A Núñez Feijoo se le considera en el partido como el predilecto de la dirección nacional, mientras que Barreiro está más próximo al sector populista que representan los barones provinciales. A esta última facción también está adscrito otro de los aspirantes a la sucesión, Xosé Cuiña, el que fuera durante años delfín de Fraga, que acabó desplazado tras persistentes enfrentamientos con Rajoy y con la dirección nacional del PP.

"No digo que sí, ni que no, ni que veremos", se escabulló ayer el presidente al ser preguntado sobre la posibilidad de que Cuiña sea uno de los competidores. Cuiña, ahora diputado autonómico sin cargos de responsabilidad en el Grupo Popular, ya anticipó sus intenciones durante la reciente campaña electoral. En un mitin, al que asistía Rajoy, avisó: "Prefiero morir luchando en la arena como los grandes gladiadores que envejecer de pasividad en la grada". Desde su entorno se interpretó la frase como un anuncio de su disposición a competir por el liderazgo del PP gallego.

Fraga expresó su deseo de que la previsible disputa entre más de un candidato no rompa el consenso del partido. También admitió de forma implícita que el PP necesita recuperar el centro. "Nosotros siempre hemos estado en el centro, pero quizá lo que se haya movido es la sociedad y habrá que tenerlo en cuenta", indicó.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 29 de julio de 2005