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La divertida comedia sobre la incomunicación en Europa 'Galatasay-Dépor' abre Cinema Jove

El festival arranca con la inesperada ausencia del realizador Guillermo del Toro

Por primera vez en su historia, una película que compite en la sección oficial de Cinema Jove sirve también como filme de inauguración del certamen. El honor correspondió a Galatasaray-Dépor, de Hannes Stohr, una espléndida cinta sobre la incomunicación de los europeos, en clave de comedia burlesca, que se proyectó para cerrar una gala de apertura en la que el gran ausente fue Guillermo del Toro, que está previsto que acuda a Valencia para la clausura del festival. El cineasta mexicano sufrió un desfallecimiento el viernes en Madrid y fue hospitalizado.

El realizador de El espinazo del diablo no pudo acudir a la ceremonia en la que se le tenía que haber entregado la Luna de Valencia como uno de los personajes homenajeados por el festival. Sí lo hicieron el director checo Jiri Menzel y el animador portugués Abi Feijo, que completan junto con Del Toro la terna de cineastas a los que Cinema Jove dedica una retrospectiva en la edición de su vigésimo aniversario. Ahora la dirección del festival espera que el director de Guadalajara esté en perfectas condiciones para asistir el sábado que viene a la gala de clausura.

La ausencia de Del Toro no deslució una ceremonia que, presentada por el actor Santiago Chavarri, apostó por la sencillez como principal virtud. Pocas caras conocidas, un ambiente muy familiar y ausencia de pompa. Aquí lo importante es el cine y el certamen vive de él, de las 200 películas que comenzaron a proyectarse ya ayer en diversas salas de la ciudad. Y esa apuesta por la sencillez la lleva hasta las últimas consecuencias: la rueda de prensa posterior al pase de prensa de la película de inauguración fue más una sesión de cinefórum que el modelo de conferencia para los medios que abunda en los foros cinematográficos.

Y si de las proyecciones vive, y con buena salud, Cinema Jove, el arranque del festival no pudo ser más espectacular. Galatasaray-Dépor, que en el resto del mundo se distribuirá con el nombre de One day in Europe, es una muestra del buen hacer del alemán Hannes Stohr, cineasta casi apadrinado por el certamen, pues su opera prima, Berlin is in Germany, ya participó en la sección oficial hace cuatro años. Stohr traslada los problemas en las relaciones entre el Este y el Oeste de Alemania, que funcionaban como motor de su primer filme, al marco de la Europa de la diversidad cultural, representada por cuatro historias que suceden paralelas en el tiempo durante el día en el que se juega una imaginaria final de la Liga de Campeones de fútbol entre los dos conjuntos que dan nombre a la película. El fútbol se convierte así en el nexo de unión de las diferentes culturas que conviven en el continente, la koiné de una unión europea cada vez más lejana, aunque, curiosamente, la cinta no contenga ninguna imagen del imposible partido alrededor del cual gira la acción. Moscú, Estambul, Santiago de Compostela y Berlín son los escenarios por los que transcurre esta milimetrada pieza de orfebrería en la que se habla en ocho lenguas y hay actores de siete nacionalidades. "Cuando era pequeño, Europa era para mi los equipos de fútbol", explicó Stohr, que ha utilizado la comedia burlesca como instrumento para hablar del "choque de mentalidades que se produce en los futuros Estados Unidos de Europa".

Pero lo que más llama la atención del cine de Stohr es su simplicidad. Una simplicidad, facilitada por el tono de comedia que se respira a lo largo de todo el metraje, que hace de la cinta un compendio de pequeños detalles, casi símbolos, y que le abren nuevas vías de interpretación. Turcos que hablan el dialecto alemán de Suavia, franceses que no se reconocen compatriotas por proceder de París o Marsella, gallegos que intentan hacerse entender con un húngaro en la lengua de Rosalía de Castro y hasta un hooligan enloquecido del Deportivo, en un supremo cameo de Luis Tosar, que echa la culpa de la tragedia del Prestige a la policía rusa son algunos de los sutiles apuntes que deja una película que figura ya entre las favoritas para alzarse con la Luna de Valencia.

La sesión inaugural se completó con el cortometraje Manchas, del alicantino Jorge Torregrosa, que pone en imágenes el guión ganador del III Premio Proyecto Cortometraje Mercado Cinema Jove. Manchas es "una historia intimista de sentimientos y personajes", según definición de su realizador, que confirma su gusto por el cine esteticista.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 19 de junio de 2005