Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra
Reportaje:OLIMPISMO | La gran fiesta de Madrid 2012

Un millón de sueños olímpicos

Los madrileños llenaron la Castellana y sus aledaños en una fiesta de apoyo a la candidatura de la capital a los Juegos

"¡Que el cielo vea que queremos los Juegos!", proclamó ayer el alcalde de Madrid Alberto Ruiz- Gallardón cuando la bandera más grande de la historia logró ayer cubrir los tres kilómetros que distan desde la plaza del Doctor Marañón hasta la de la Lealtad, ambas en el paseo de la Castellana. Se había batido un récord Guiness desplegando la mayor tela jamás fabricada y se habían escenificado, además, los sueños de muchos madrileños.

Un millón de personas, según los organizadores, salieron ayer a calle para decirle al Comité Olímpico Internacional (COI) que ellos quieren ser ciudadanos olímpicos. Que Madrid debe ser la ciudad ganadora en la carrera olímpica que culminará el 6 de julio en Singapur.

La bandera récord unió sueños, voluntades y respaldó un proyecto que pretende cambiar muchas cosas

Fueron 12 horas de fiesta en las que la gente se lanzó a la calle para vivir el deporte para todos y música en directo

Madrid mostró ayer su imagen de ciudad abierta, multirracial y alegre, y se lanzó a la calle para vivir la ¡Pasión por Madrid!, el lema de la fiesta organizada por la candidatura.

Hubo deporte para todos, pequeños y mayores, música en directo, y dos pruebas internacionales, la Copa del Mundo de Triatlón en la Casa de campo y un partido de balonmano en el Palacio de los Deportes, a beneficio de las víctimas de tsunami, para demostrar la capacidad organizativa de la ciudad.

Voluntarios

Fueron 12 horas de fiesta ininterrupida en la calle. Las casetas de Madrid 2012 ofrecían información sobre su proyecto y recababan voluntarios para su proyecto que ronda ya los 50.000 apoyos.

Pero fue poco después de las seis y media de la tarde cuando la calle comenzó a vibrar. A esa hora el tenista Rafa Nadal ganaba el torneo Roland Garros en París y por los altavoces del paseo de La Castellana se anunciaba la victoria del español. "Ese es un buen augurio", proclamó una señora. "Esa es nuestra primera victoria en París".

La gente en las calles gritaba "¡Madrid, Madrid, Madrid!" pero pensaba en París, su mayor rival en la carrera olímpica. Ayer, allí también hubo una fiesta, una fiesta menos popular y sí de más diseño. Y hasta allí se marchó el consejero delegado de Madrid 2012, Feliciano Mayoral, que busca apoyos hasta en día tan importante como el de ayer para la capital.

Gallardón se convirtió en el anfitrión de la fiesta y repitió una y otra vez esa frase que acuñó el presidente del gobierno José Luis Rodríguez- Zapatero, cuando la comsión de evaluación del COI visitó Madrid: "No hay nada que una ahora en España más que Madrid 2012".

Buena prueba de ello es que ayer no había siglas políticas ni rivalidades. Trinidad Jiménez, la portavoz socialista del Ayuntamiento, se paseó junto al alcalde (PP) por las calles y estrechó manos a todo el mundo. "Sólo hay que ver a toda esta gente para saber que vamos a ganar", aseguró Jiménez.

La concejal se mostró "emocionada" y "sorprendida" de la respuesta de la gente y eso que ella está acostumbrada a medir el peso de la calle en las campañas electorales.

Ayer fue también un momento de tregua para Alberto Ruiz- Gallardón y para la presidenta de la Comunidad, Esperanza Aguirre, que dejaron a un lado sus rivalidades políticas para desplegar juntos la bandera. "¿Dónde quieres ponerte?", preguntó el alcalde a la presidenta " Donde me digáis", respondió colaboradora.

La bandera unió sueños, voluntades y respaldó un proyecto que pretende cambiar muchas cosas para Madrid. Fue un día de gestos, como la parada que el alcalde hizo en su paseo ante la caseta de Cataluña. "Barcelona 92 es nuestra imagen, aquellos fueron unos grandes Juegos. Los nuestros queremos que también lo sean, que sean los Juegos de la alegría".

También fue un día que los peatones ganaron a los coches. El paseo de la Castellana se cortó al tráfico en sus carriles centrales y muchos optaron por disfrutar de largos paseo, otros por sacar sus bicicletas.

El alcalde fue uno de ellos. Llegó a la fiesta montado sobre dos ruedas. "Es un gesto. Me hubiera gustado hacer la marcha que muchos madrileños están haciendo hoy, pero como no podía he querido al menos rodar unos metros. Madrid apuesta por unos Juegos sin vehículo privado y apuesta, entre otras cosas, porque la bicicleta conviva con los coches."

Quienes sí realizaron una marcha de diez kilómetros fueron varios miembros de la coorporación municipal y de la candidatura olímpica en el Día Mundial del Medio Ambiente. "Por lo Juegos, lo que haga falta", reconoció la concejal de Medio Ambiente Paz González que se subió en su bici guardada hace 15 años.

Otro gesto de la jornada fue la manera en que se replegó la bandera cuando a las ocho y cinco de la tarde quedó extendida en su totalidad, desde la plaza Gregorio Marañón hasta la de la Lealtad. Una bandera récord de 2,5 kilómetros de largo, 6,5 metros de ancho y 16.000 metros cuadrados de superficie.

Los 2.000 voluntarios que participaron en la tarea y además dirigieron a los madrileños que se sumaron a la tarea de desplegar la tela procedieron después a desmontarla de manera organizada. La bandera, fabricada en la localidad valenciana de Onteniente, que costó 24.000 euros y pesaba unas tres toneladas, era de color blanco, con una franja central en la que estaba impreso repetidamente el logotipo y la inscripción Madrid 2012, en color rojo, el característico de la candidatura española. Y Madrid 2012, que apuesta por una política muy exigente en materia medioambiental, decidió que estos 3 kilómetros de tela se guardaran en 50 contenedores para ser posteriormente utilizados.

Reciclado

La candidatura entregará la bandera a la ONG Los Molinos, que trabaja con personas con deficiencias y problemas de inserción. Ellos confeccionarán diferentes artículos como lo hicieron en su día con las banderolas y pancartas de la boda de los Príncipes de Asturias.

Cuando el sol se ponía en Madrid la fiesta se trasladó a la Puerta de Alcalá. Allí la cantante Shakira presentó su nuevo disco Fijación Oral y ella que mueve masas pidió para Madrid los Juegos Olímpicos. Pero todavía había una sorpresa más en la recámara. Alejandro Sanz llegó a la chita callando y se subió al escenario con la camiseta roja de Madrid 2012 para cantar con la colombiana el tema La Tortura. En esos momentos la fiesta ¡Pasión por Madrid! fue aún más caliente. También subió Miguel Bosé al escenario.

Madrid botaba de felicidad y miraba al cielo. En esos momentos un castillo de fuegos artificiales estallaban e iluminaban los aros olímpicos que presiden la plaza de la Cibeles y recuerdan al mundo que Madrid en el verano de 2012 quiere ser ciudad olímpica. Por soñar que no quede.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 6 de junio de 2005