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El ensanche de Bilbao se renueva con un edificio con una fachada poliédrica de doble vidrio

La nueva sede del departamento de Sanidad es un proyecto del aquitecto Juan Coll-Barreu

La renovación arquitectónica de Bilbao no sólo se vive a orillas de la Ría. En el centro de la villa, alrededor de la Alhóndiga renovada, el Gobierno vasco ha emprendido la construcción de dos edificios de oficinas, uno diseñado por Federico Soriano, ya en construcción, y el otro, por el joven arquitecto Juan Coll-Barreu, que comenzará las obras antes de que acabe el año. Se trata de un edificio "vitalista", en palabras del autor del proyecto, que renovará la esquina de la calle Licenciado Poza con la Alameda de Rekalde, frente a la Cámara de Comercio.

Juan Coll-Barreu (www.coll-barreu-arquitectos.com) es uno de los arquitectos vascos más inquietos. Forjado en la Escuela de Arquitectura de Navarra, se ha forjado en el duro ámbito de los concursos de obras oficiales, con éxito. Ahí está el Centro de Proceso de Datos y Comunicaciones de la Ertzaintza, en Leioa que ganó la penúltima edición de los premios del Colegio Oficial de Arquitectos Vasco-Navarro. Sus obras se adaptan a las necesidades de cada momento como un guante a la mano: primero están la normativa urbanística, los deseos del cliente, los usuarios del edificio, la geografía, el clima, y luego el proyecto.

Esa capacidad de asumir distintas realidades se percibe en sus últimos proyectos de relevancia. En el Pabellón de Hielo de Jaca, que se construirá para el Festival Olímpico de la Juventud Europea de 2007, el arquitecto ha apostado por una cúpula de cristal, sin fachadas, con forma de gota de agua, que se encuentra con el suelo. Es un edificio que recupera la antigua relación con la naturaleza de los deportes de invierno de interior (que en un principio se celebraban al aire libre).

El edificio de Control Aéreo por Satélite en Madrid acaba de obtener el premio Veteco-Asefave de cerramientos acristalados, de notable importancia en el campo de la arquitectura. Esta construcción, clave en el proyecto europeo que quiere hacer la competencia al GPS estadounidense, está ubicada en la base aérea de Torrejón, en plena meseta. Y de este paisaje bebe hasta intentar confundirse con ella.

La inmersión en el entorno se mantiene en el proyecto de Bilbao, ganador del concurso para la nueva sede del Departamento de Sanidad del Gobierno vasco. "En general, nuestro estudio ha trabajado en el extrarradio, por eso esta propuesta era todo un reto", recuerda Juan Coll-Barreu, quien ha conjugado en su aportación con dos ideas fundamentales: el carácter vitalista de Bilbao ("es la ciudad de la adaptación, del afán de logro") y la consideración de la sanidad pública como la acción democrática en beneficio de la vida ("por tanto, es movimiento, actividad").

Así que el edificio que propone es musculado y transparente, atento a todas las sensibilidades. Se presenta con una doble fachada de vidrio, que atiende a la sostenibilidad tanto como a la salud de los usuarios del edificio, ya que funciona como un colchón térmico en invierno y como tiro natural en verano, que renueva el aire acondicionado del interior. Es una envoltura poliédrica, que se pliega ante los ciudadanos, que refleja las calles y hasta los montes del entorno, y que mantiene el juego arrítmico de las fachadas cercanas. Una muestra de que los ensanches se pueden revisar sin caer en falsos historicismos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 7 de noviembre de 2004