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Crónica:EL XV CONGRESO DEL PARTIDO POPULAR

"La política es así..." de dura

Mariano Rajoy sorprendió ayer con su decisión de apartar de la dirección del partido a Carlos Aragonés, uno de los hombres más influyentes del Gobierno de José María Aznar

Al más puro estilo aznarista, de sorprender a propios y extraños, Mariano Rajoy, secretario general del PP, se desmarcó ayer del hombre que más visiblemente representaba la era Aznar en el Gobierno: su antiguo jefe de gabinete, Carlos Aragonés.

Uno de los grandes tópicos del fútbol cuando se da un resultado injusto o, simplemente, que nadie se lo esperaba es aquel que dice: "El fútbol es así". Ayer, una de las frases más repetidas en el Congreso del PP era: "La política es así".

Es tan dura o tan sorprendente que quien fuera la mano derecha de Aznar, el hombre que tenía acceso permanente al entonces presidente del Gobierno, Carlos Aragonés, jefe de gabinete en La Moncloa, se enteró de su destitución como adjunto al secretario general, Mariano Rajoy, sólo unas horas antes de que empezara el 15º Congreso.

"A Aragonés le seguirán pidiendo opinión, pero cada vez irá contando menos"

Rajoy lo citó el pasado jueves a las siete de la tarde. En teoría, iban a hablar del nuevo equipo del sucesor de José María Aznar. Y de pronto, el sucesor de Aznar le dijo a la mano derecha del ex presidente del Gobierno que, a partir de ahora, no contaría con él. La explicación que le dio, según fuentes muy cercanas a Aragonés, es que de momento, era lo más conveniente para el partido. Después se fueron al cine a ver el estreno de la última película de José Luis Garci, Tiovivo c. 1950.

Le hizo ver que seguiría contando con él para las reuniones de los lunes en la calle de Génova, donde la cúpula del PP debate la estrategia a seguir durante la semana. Hay quienes opinan en el PP que Aragonés seguirá pintando mucho. "Pero, de momento, le han quitado la brocha", indican fuentes cercanas a Aragonés. "Ante los tres mil compromisarios del Partido Popular en este congreso, ha quedado ya sin cargos. Es un claro mensaje".

La política es tan así, que después de comunicarle que ya no contaba con él como adjunto a la secretaría general, Rajoy siguió consultándole sobre su nuevo equipo, como si su destitución fuese algo realmente anecdótico, sin importancia real. Rajoy quería conocer la opinión de Aragonés, pero tampoco le dijo claramente cuál iba a ser su nuevo equipo. "Tal vez ésa sea su nueva labor. Le seguirán pidiendo opinión pero cada vez irá contando menos", indicó un diputado de su entorno.

Ayer, apenas 14 horas después de que le comunicarán su destitución, Aragonés se presentó en el congreso del PP con la mejor de sus sonrisas, por aquello de al mal tiempo buena cara. Los fotógrafos y los camarógrafos seguían todos sus gestos, los amigos y amigas le daban un abrazo o un beso y él parecía asumir que empezaba una nueva etapa en su vida.

¿Esperaba alguien en el PP que Rajoy prescindiera de Aragonés? Entre los dirigentes consultados por este periódico, todos admitieron que la noticia les cogió por sorpresa. Dicho lo cual, casi todos añadieron: "Pero si se piensa bien, es una medida lógica. Rajoy quiere empezar mandando, desvinculándose claramente de Aznar".

Lo que no era imaginable hace dos días, ahora es lógico. El propio Aragonés reconoce ante sus íntimos que es lógico lo que ha hecho Rajoy. Asume que su cabeza ha sido el peaje que ha tenido que pagar el que será nuevo presidente del partido para trazar su estrategia. Y recuerda a sus amigos que él estaba en el equipo de Rajoy porque Rajoy lo llamó. Fue el propio Rajoy quien hace cinco meses creó el cargo de adjunto a la secretaría general para Aragonés. A partir de ahora, indicaron las mismas fuentes, Aragonés se dedicará a coordinar los grupos del PP en el Congreso, el Senado y el Parlamento Europeo. En la Cámara baja tiene la mejor relación de amistad personal con el portavoz del grupo parlamentario, Eduardo Zaplana.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 2 de octubre de 2004