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martes, 7 de septiembre de 2004

El sonambulismo en los adultos es la causa más frecuente de conducta violenta durante el sueño

El 2% de la población tiene conductas violentas o anormales durante el sueño, un comportamiento que ocasiona desde incidentes leves, como gritar o caerse de la cama, hasta romperse un brazo, comer algo inapropiado o provocar un incendio. La causa más frecuente de estas situaciones son las parasomnias, un tipo de conductas automáticas que aparecen durante el sueño y en las que el paciente, sin tener consciencia o memoria de ellas tiene actividad motora o vegetativa (terrores nocturnos, sudoración o respiración rápida).

De todas las parasomnias, el sonambulismo es la más habitual. El sonámbulo camina y se mueve pero no es consciente de ello. Queda atrapado en un estado intermedio en el que es incapaz de despertarse por completo o de reanudar el sueño, y por eso los especialistas lo denominan despertar parcial. El sonambulismo con conducta violenta afecta sólo a los adultos, ya que los niños sufren lo que se denomina sonambulismo sosegado, un trastorno en el que caminan y tropiezan o sortean los obstáculos pero no se lesionan. Desaparece a medida que crecen.

"El trastorno de la alimentación durante el sueño o síndrome de la cena durante el sueño, constituye otro tipo de sonambulismo en el que el paciente en vez de caminar errante se dirige a la cocina, prepara el alimento y se lo come. El problema radica en que como el afectado se encuentra en un estado de inconsciencia puede que lo que cocina no sea apropiado, y se puede beber, por ejemplo, un vaso de leche hirviendo o cometer errores graves como dejarse el gas encendido o enchufar el horno y provocar un incendio", explica Juan Antonio Pareja, jefe del servicio de Neurología y de la unidad del Sueño de la Fundación hospital Alcorcón de Madrid.

La segunda parasomnia más frecuente es el trastorno de conducta en sueño REM. A diferencia del sueño normal, en este trastorno el tono muscular está presente y permite una actividad motora coherente con lo que el paciente sueña. Los enfermos tienen ensueños en los que se ven atacados por animales o personas, y durante el sueño ellos se defienden o tratan de evadirse de la agresión.

Mientras que el sonambulismo se manifiesta en las tres primeras horas después de dormirse, el trastorno de conducta en sueño REM aparece más frecuentemente en la segunda mitad de la noche. Por otro lado, el sonambulismo es un trastorno de causa desconocida y afecta a niños y adultos, mientras el trastorno de conducta en sueño REM aparece en personas mayores afectadas de enfermedades cerebrales degenerativas, frecuentemente relacionadas con la enfermedad de Parkinson. "Lo que llama mucho la atención en los enfermos de Parkinson es que durante el día están parados, temblorosos, con lentitud de movimientos y una gran torpeza motora, y por la noche despliegan una actividad enérgica y vigorosa", señala Pareja.

En cuanto a las consecuencias derivadas de los actos anormales o violentos, "no se pueden imputar las consecuencias derivadas de estos hechos a los pacientes, porque no son responsables de sus actos y no disponen de la voluntad ni del libre albedrío para decidir si lo que están haciendo es correcto o incorrecto socialmente. Por tanto, los abogados deberían apelar a los expertos en medicina del sueño para que determinen si el paciente sufre algún trastorno o simula una situación para evitar una condena", añade Pareja.

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