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Un muerto y 32 desaparecidos al volcar una patera que interceptó la Guardia Civil

Los equipos de rescate salvaron a seis inmigrantes de la barca naufragada en Fuerteventura

La Guardia Civil y Salvamento Marítimo pasaron el día de ayer buscando a los 32 inmigrantes dados por desaparecidos al naufragar una patera a ocho millas de la costa de Fuerteventura. La tragedia ocurrió sobre la una de la madrugada, cuando una patrullera del instituto armado y un barco de salvamento interceptaron dos barcas que navegaban en medio de una fuerte marejada en la vertical del faro de La Entallada, al sureste de la isla. Entonces, el patrón y los inmigrantes de una de las pateras se levantaron y la volcaron. Los rescatadores salvaron a seis inmigrantes y recuperaron un cadáver.

La patera naufragada fue detectada por los operarios del SIVE, el sistema de control electrónico de la costa, sobre las once de la noche del jueves, cuando navegaba a escasa velocidad junto a otra lancha. Dos barcos salieron a su encuentro. Las lanchas fueron localizadas a 7,8 millas en la vertical del faro de La Entallada, la luz con la que se orientan para llegar a Fuerteventura las lanchas que salen de las inmediaciones de El Aaiún, en la costa del Sáhara occidental.

Los tripulantes de la patrullera se acercaron a la lancha, alertando a sus tripulantes por megafonía de que estaban en peligro, que se mantuvieran en calma y no se levantaran. No hicieron caso, según fuentes del instituto armado, y se levantaron. La barca, cuya borda apenas sobresalía 15 centímetros del agua, recibió un golpe de mar, muy bravo en ese momento, y volcó. Los agentes lanzaron todo lo que pudiera servir para que los náufragos flotaran. Seis pudieron ser rescatados con vida, junto con el cadáver de una mujer.

Los supervivientes dijeron que otras 32 personas les acompañaban. La patrullera dio vueltas por la zona para intentar hallar más supervivientes, pero no encontraron a ninguno más. Por ello, ante el estado de la mar, se concentraron en colaborar en el salvamento de los ocupantes de la otra barca. En la patera que navegaba junto a la que zozobró viajaban 36 inmigrantes, que fueron izados a los barcos sin que se produjeran bajas. Según las declaraciones de los inmigrantes, todos los desaparecidos son subsaharianos, al igual que el resto de las personas de la doble expedición.

Los seis supervivientes del naufragio llegaron al puerto del Gran Tarajal con "muchas heridas y rasguños y con hipotermias", según contó uno de los voluntarios de La Cruz Roja que les atendió en el muelle. "Se les administró suero caliente, porque también estaban deshidratados y les hicimos los primeros auxilios". La mujer que se ahogó "parecía estar embarazada", según los voluntarios y fuentes de la Guardia Civil. Esta condición no ha podido ser confirmada a la espera de que se hagan públicos los resultados de la autopsia que se le ha practicado al cadáver.

En el lugar del naufragio sólo se encontraron restos de la embarcación y algún salvavidas. "No hay muchas esperanzas de encontrar supervivientes por el estado de la mar y porque los subsaharianos no saben nadar generalmente. Muchos se habrán hundido", según declararon algunos de los participantes en la operación de salvamento. "La profundidad del mar en esa zona es de 600 metros, aunque las corrientes podrían llevar los cuerpos hacia el sur o incluso rodear la isla hacia Gran Canaria". A media tarde de ayer se dio la noticia de que la patera siniestrada había sido encontrada con pertenencias de sus viajeros, aunque fuentes de la Guardia Civil lo desmintieron, indicando que se trataba de una de las barcas cuyos ocupados fueron rescatados.

La madrugada de ayer fue larga, y pocas horas después los barcos de salvamento volvían a salir a la mar para interceptar una tercera patera con otros 36 inmigrantes, esta vez, todos magrebíes. La barca fue avistada a tres millas de la costa, una zona más al sur de la isla, cuando estaban cerca de terminar una travesía que, desde el Sáhara dura de 14 a 18 horas. Sus ocupantes desembarcaron en Gran Tarajal, donde se les dio ropa seca, comida caliente y chocolate.

Tras ser atendidos, los inmigrantes fueron conducidos al centro de internamiento El Matorral, a la espera de los trámites para su expulsión o devolución a Marruecos. A mediodía de ayer, sólo habían ingresado en este lugar 34 marroquíes y siete subsaharianos. El Matorral ha sustituido a la antigua terminal del aeropuerto de Fuerteventura, por la que pasaron 16.000 inmigrantes ilegales en los últimos cuatro años. Lejos de atenuarse, el flujo de inmigrantes hacia las islas no ceja, a pesar del nuevo clima de entendimiento político con Marruecos. En cinco meses de este año, la Cruz Roja ha atendido a 2.098 inmigrantes sólo en Fuerteventura.

Además, otros 94 inmigrantes han sido interceptados por la Guardia Civil en las últimas 48 horas en Andalucía. El rescate de más riesgo fue el de siete extranjeros que se tiraron al mar, frente a Rubite (Granada), cuando vieron acercarse la patrullera. Otros 35 extranjeros fueron detenidos nada más pisar tierra en Almería.

* Este articulo apareció en la edición impresa del Sábado, 14 de agosto de 2004