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Reportaje:CULTURA Y ESPECTÁCULOS

Los 40 años con mucha huella de The Kinks

Los autores de 'You really got me' o 'Lola' celebran cuatro décadas de historia con la reedición de 15 de sus álbumes. La influencia del cuarteto londinense sigue siendo hoy palpable.

The Kinks, el cuarteto que fue el gran pilar de aquella Invasión Británica que cambió para siempre la historia de la música popular, celebra esta temporada el 40º aniversario desde su fundación, en el barrio londinense de Muswell Hill. Sin alcanzar las colosales cotas de popularidad de The Beatles, The Rolling Stones y, en menor medida, The Who, la banda de los hermanos Ray y Dave Davies pasará a la historia como una formación de culto que ha ejercido y ejerce una influencia extraordinaria sobre varias generaciones del pop-rock anglosajón. Para celebrar la onomástica, el grupo reeditará a la vuelta del verano, en ediciones ampliadas y remasterizadas, 13 títulos y dos recopilaciones de su extenso catálogo.

Los álbumes escogidos para el aniversario corresponden al segundo gran periodo discográfico de los Kinks, entre 1971 y 1984, cuando grabaron para los sellos RCA y Arista. Se trata de una etapa irregular que alterna obras adoradas por la crítica (Muswell hillbillies, 1971) con óperas-rock y álbumes conceptuales más o menos fallidos (Preservation, 1974; A soap opera, 1975) y el disco más vendedor de la banda, Low budget (1979), encuadrado en un sonido ya muy próximo al hard rock. Los 15 discos, que se comercializan en el formato de alta definición sonora SACD, irán llegando a las tiendas en tres tandas de lanzamiento, de aquí hasta enero de 2005.

La historia se remonta a principios de 1964. Aquel año, el mismo en que el mundo descubría a Pete Townsend y Roger Daltrey al frente de los Who, un estudiante de Arte huidizo y retraído de nombre Raymond Douglas Davies emprendía su carrera como uno de los compositores más afortunados que conocieron las islas durante la década dorada.

Tras dos sencillos a los que casi nadie prestó atención, una versión del Long tall Sally de Little Richard y You do something to me, Ray acertó con un himno musculoso y memorable, You really got me. El célebre riff de guitarra de Dave hizo el resto, y la canción se aupó al primer puesto de las listas británicas. Pocas semanas después, All day and all of the night alcanzaba el número dos. El mito de los Kinks no había hecho nada más que comenzar.

A lo largo de los años sesenta, los Davies, el bajista Peter Quaife y el batería Mick Avory desarrollaron una actividad frenética, plasmada en una decena de álbumes y un buen puñado de sencillos y elepés paralelos. Y aunque no faltaron los temas de éxito considerable (Sunny afternoon, Waterloo sunset, Autumn almanac, Lola), siempre se les consideró una banda demasiado británica y con querencia por la melancolía como para rivalizar en igualdad de condiciones con las parejas Lennon/McCartney y Jagger/Richards.

Ahora, coincidiendo con este cuadragésimo aniversario, el siempre cacareado regreso de los Kinks ha vuelto a flotar en el ambiente, aunque para ello habría que suavizar las complicadísimas relaciones entre los dos hermanos. Dave siempre se ha sentido minusvalorado frente a su hermano mayor, y ya en los inicios de la banda se desmarcaba con sencillos propios para reivindicar su valía. En 1984, durante las sesiones de grabación de Word of mouth, Dave obligó a su hermano a que despidiera al batería, Mick Avory, íntimo amigo y confesor de Ray. Y así, una larga lista de encontronazos.

Todo es posible, empero. Ray aún no ha llegado a publicar un primer disco en solitario, tantas veces insinuado a lo largo de la última década. Pero en su libro X-Ray -al que subtituló, con ironía característica, Autobiografía no autorizada- dejaba claras las claves de la situación. "Dave debería encontrar su propio lugar en el mundo. Para mí, él es sólo alguien con quien he trabajado".

Admirados por Blur, Oasis y Pretenders

Docenas de grupos relevantes han suspirado por la obra de los Kinks, sobre todo a partir de que, a finales de los años setenta, The Jam condujeran al éxito una versión de David Watts y The Pretenders hicieran lo propio con Stop your sobbing (Chryssie Hynde luego contraería matrimonio con el propio Ray Davies). La huella de los hermanos Davies es evidente en bandas como Oasis o, sobre todo, Blur. Su cantante, Damon Albarn, no paró hasta que logró interpretar junto a Ray una versión de Waterloo sunset para un programa de la BBC. Hace un par de temporadas, el disco This is where I belong reunió canciones de los Kinks recreadas por artistas tan alternativos como Yo La Tengo, Fountains of Wayne, Josh Rouse o Lambchop.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 8 de agosto de 2004

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