ArchivoEdición impresa

Acceso a suscriptores »

Accede a EL PAÍS y todos sus suplementos en formato PDF enriquecido

viernes, 4 de junio de 2004

La OPEP aprueba un aumento de su producción de 2,5 millones de barriles

El precio del petróleo cayó durante la jornada a menos de 36 dólares

La Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) aprobó ayer un aumento de su producción de crudo de 2,5 millones de barriles diarios, un 11% más, hasta los 26 millones. El incremento se ha dividido en dos etapas: dos millones a partir del 1 de julio y medio millón más desde el primer día de agosto. Lo cierto es que el cartel ya produjo casi esos 26 millones el mes pasado, por lo que el incremento sólo oficializa la producción ya vigente. El anuncio del cartel y el aumento de las existencias en Estados Unidos incidieron en el precio del crudo. El precio del brent -de referencia en Europa- se redujo más de un dólar, hasta 35,50 dólares, aunque al cierre repuntó a más de 36.

El nuevo límite de producción sirve de excusa a Arabia Saudí, y en menor medida a Kuwait y los Emiratos Árabes Unidos, para poner en el mercado casi otro millón más de crudo y frenar la escalada de los precios. "El mundo está pagando el coste de una política exterior muy agresiva en Oriente Próximo. La OPEP está haciendo un esfuerzo extraordinario, estamos colocando todo el crudo que podemos en el mercado; sin embargo, hay factores geopolíticos que están presionando los precios al alza y hasta que estas cuestiones no se resuelvan será difícil que se estabilicen los precios", sentenció ayer el ministro de Energía venezolano, Rafael Ramírez, que parecía un tanto decepcionado por el resultado de la cumbre de Beirut (Líbano).

Venezuela, junto a Irán, se opuso al incremento de la producción porque, como bien expresó Ramírez, en ningún momento atribuyeron la escalada del crudo a la falta de oferta, sino a la política exterior del Gobierno de Washington, sobre todo en lo que respecta a la guerra de Irak. "Los atentados en Arabia Saudí nos preocupan mucho", añadió Ramírez, "y creo que son consecuencia de los mismos factores geopolíticos". Venezuela e Irán no han logrado impedir el incremento de producción, pero sí dividirlo en dos etapas. Del total del aumento de 2,5 millones de barriles (158,9 litros por unidad) sobre la cuota oficial actual de 23,5, dos millones entrarán en vigor a partir del 1 de julio y el medio millón restante, el 1 de agosto.

Reunión el 21 de julio

Casi en el medio de esas dos fechas, el 21 de julio, los países contrarios a un aumento de la producción tan pronunciado han logrado que se convoque una reunión extraordinaria en Viena (sede oficial de la OPEP) para revisar la evolución de los precios y los niveles de producción. Si para entonces el precio del crudo de la cesta OPEP (por lo general, unos dos dólares más barato que el brent) está por debajo de un límite mínimo que estaría en los 30 dólares, a Caracas y Teherán les sería más fácil pelear por la anulación de ese segundo incremento de medio millón de barriles diarios.

El aumento de las cuotas de ayer oficializa la actual producción de la OPEP, que en mayo rozó los 26 millones de barriles, por lo que no supone ningún alivio real al mercado a corto plazo. Sin embargo, incluir ese excedente de extracción dentro de los límites oficiales es una forma de legitimarlo y, al mismo tiempo, permitir que los miembros que puedan produzcan más, pero sin que se note tanto. Arabia Saudí y, en bastante menor medida, Emiratos Árabes Unidos (EAU) y Kuwait son los únicos que en este momento pueden extraer por encima de sus cuotas entre 800.000 y un millón de barriles más, por lo que el crudo extra que debería bombearse a partir de agosto saldría casi exclusivamente de estos tres países. Si lo hacen, la producción real de la OPEP se situará en cerca de 27 millones de barriles en dos meses y en 29 millones si se incluye a Irak en el cálculo, un país que desde la guerra del Golfo de 1990-1991 está fuera del sistema de cuotas.

La OPEP sostuvo ayer que en su decisión había tenido en cuenta el tirón de la demanda mundial que se prevé para este segundo semestre y, sobre todo, la de China, que cada año aumenta su hambre de petróleo en más del 10%. El país asiático es ya hoy el segundo mayor importador de crudo del mundo, por detrás de EE UU y delante de Japón.

El cartel, no obstante, insistió en que otros factores que presionan al alza el precio del crudo, como la especulación, ligada a la llamada prima de riesgo por la escalada de la violencia en Oriente Próximo, y los cuellos de botella en la industria del refino estadounidense, escapan a su control y que deberían ser los gobiernos de Occidente quienes deberían arrimar el hombro para resolver también estos problemas. Como decía ayer el ministro argelino de Energía, Chakib Khelil, la OPEP "ha demostrado que quiere hacer todo lo que está en sus manos para estabilizar los precios del crudo".

El crudo ayer retrocedió, sí, pero no precisamente gracias al aumento de producción de la OPEP, sino también al incremento de las existencias de crudo en EE UU, que superaron las expectativas de los analistas. Las reservas de crudo en el mercado estadounidense subieron 2,8 millones de barriles en la semana que concluyó el viernes pasado, hasta llegar a los 302 millones, una cifra un 4,4% superior a la registrada en idéntica semana un año antes. El dato dio cierto alivio al mercado, pero ayer desde Beirut los analistas coincidían en que el respiro será temporal.

El ministro kuwaití de Petróleo, Ahmed al Sabá, habla con la prensa durante la cumbre de la OPEP en Beirut. / AP

Atención al cliente

Teléfono: 902 20 21 41

Nuestro horario de atención al cliente es de 9 a 14 los días laborables

Formulario de contacto »

Lo más visto en...

» Top 50

Webs de PRISA

cerrar ventana