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El FMI encara la selección de Rato como un cambio en el modelo

Varios directores ejecutivos y econmistas del Fondo Monetario Internacional (FMI) ven en la elección formal -ya lo es de facto- del ex ministro de Economía español, Rodrigo Rato, para ocupar el puesto de director gerente, un cambio en el modelo tradicional del perfil de aquéllos que han dirigido esta institución durante los últimos 60 años. El cargo, un coto cerrado para economistas profesionales, gobernadores de bancos centrales o tecnócratas, será asumido por un político apoyado contra viento y marea por el ministro del Tesoro británico Gordon Brown, y proclamado por la Unión Europea como su candidato.

Algunas horas después de que Rodrigo Rato abandonara el hotel Watergate el pasado domingo con los ministros de finanzas de los países del África subsahariana, éstos dieron a conocer un comunicado. En el encuentro, celebrado a iniciativa de Rato, los ministros escucharon "su visión del FMI como institución multilateral de crédito, y en particular sus ideas sobre la relación con los países africanos". Rato los conquistó. En el comunicado, los ministros concluyen: "El señor Rato entenderá los enormes problemas con que se enfrenta África y que los incluirá entre sus prioridades y realizará frecuentes viajes allí como director gerente".

Rato espera que, quizá el próximo miércoles, día que se reúne el Consejo Ejecutivo Ordinario del FMI, haya fumata blanca. Su selección ha creado cierto morbo en la entidad. "El color que mejor define esta institución es el gris. Y Rato es otra cosa. Tiene una gran experiencia política, es todo menos un personaje de este mundillo", dijo una fuente. Aquí ya se preguntan por sus aficiones, su familia, sus hijos y qué clase de persona es.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 27 de abril de 2004