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The Doors aseguran que la sociedad es "más tonta y violenta" que en los 60

La banda, que actuó anoche en Benidorm, recuerda a Jim Morrison en su gira europea

The Doors, el grupo californiano más mitificado del rock de los sesenta, regresa a los escenarios para quedarse y tocar durante "mucho tiempo". El grupo, que actuó anoche en Benidorm (Alicante), reconoce que la sociedad actual es "más tonta y violenta" que entonces, y explica que su gira europea es un homenaje a Jim Morrison. "Él siempre está con nosotros en el escenario y puedes palpar su espíritu", dijo el teclista Ray Manzarek.

El grupo The Doors del siglo XXI asegura que vuelve para ofrecer "pasión, potencia, profundidad, intensidad y dinamismo", y ayer, durante una charla con este periódico en un hotel de Alicante, advierte de su deseo de tocar "durante mucho tiempo". Su regreso, pues, no será provisional. Anoche, la banda rockera californiana llenó de público la plaza de toros de Benidorm, su ciudad europea preferida, en la única actuación prevista en España durante su gira europea.

The Doors, que prepara un nuevo álbum para 2004, afirman que regresan con más ganas que nunca y anuncian que este verano volverá a los escenarios de las principales capitales españolas. Ray Manzarek, en los teclados, Robbie Krieger con la guitarra y el antiguo vocalista de The Cult, Ian Astbury, como nuevo cantante, integran los nuevos The Doors, que intentan salvar las disputas legales con el ex batería John Desmore, acuñando el término The Doors del siglo XXI, ya que cuando falleció Morrison, en 1971, acordaron que sólo los tres supervivientes podrían tocar juntos con el nombre.

Manzarek defendió la oportunidad de su regreso y reconoció que en la actualidad "la sociedad es mucho más tonta de lo que era en la década de los sesenta, y sobre todo mucho más violenta". Los integrantes de The Doors lamentan que "la paz no prevalezca" en la sociedad contemporánea. "Ni aun así las cosas son similares a los sesenta; Estados Unidos está en guerra otra vez (antes con Vietnam, ahora con Irak), pero nos gustaría más hacer el amor y no la guerra", sentenciaron.

Manzarek, que espera con "pasión y locura" esta nueva gira, reconoce que la banda es diferente en la medida en que el cantante es una voz nueva, la de Ian Astbury, "pero Morrison era un barítono como lo es Astbury". Los intérpretes de temas como Raiders on the storm o Light my fire reconocieron que "la música es más compleja de lo que parece, hay una clara estructura, pero a Robbie Krieger le gusta improvisar", reconoció su compañero teclista.

La nueva voz del grupo lamentó que la música punk rock "destrozó todo lo que eran las diferentes texturas de la música y la convirtió en unidimensional". A juicio de éste, "la vida tiene muchas texturas y nuestra música tiene ese manifiesto".

Astbury asegura que no tiene miedo a las comparaciones, aunque "al escenario y al directo uno siempre le tiene un gran respeto". Ray Manzarek, que ha marcado un estilo único al teclado, explicó que se fijó para tocar el piano, entre otros, en Jack Berry, e incluso en Johan Sebastian Bach, y comentó: "Espero que la influencia sea para bien".

The Doors del siglo XXI ha lanzado su último trabajo, Legacy. The very best, en el que rescatan algunos de sus temas clásicos. Sobre la poesía de Jim Morrison, los integrantes de la nueva banda aseguran que "queda todo, es una obra muy impredecible que al interpretarla sobre el escenario te vuelves casi loco", comentó Robbie Krieger, guitarrista. Para George Winston, padre de la new age, resultaba muy complicado tocar al piano temas de The Doors cuando presentó Night divides the day, y es que según comentó Krieger, "nuestras canciones parecen simples cuando las oyes, pero para tocarlas son complejas. Requieren un estado de la mente, una cierta actitud, una cierta locura para tocar nuestros temas". Los nuevos The Doors recalarán en su gira europea en los próximos días en París, Lisboa, Londres y Bruselas. Y concluyen, cómo no, citando a Morrison: "Le encantaría esta nueva gira por los escenarios".

* Este articulo apareció en la edición impresa del Viernes, 5 de diciembre de 2003