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jueves, 20 de noviembre de 2003
Entrevista:COLIN POWELL | Secretario de Estado de EE UU | LA POSGUERRA DE IRAK

"Superaremos nuestras diferencias sobre Irak"

Pregunta. Según una reciente encuesta, un 53% de los europeos cree que EE UU representa una amenaza para la paz mundial. ¿Qué opinión le merece?

Respuesta. No conozco esa encuesta, pero creo que la mayoría de mis amigos europeos, y de mis amigos en Francia, reconocen que EE UU no representa una amenaza. Hemos preservado la paz en el mundo, la hemos implantado, y los ciudadanos franceses lo saben mejor que nadie. Vamos a seguir haciéndolo. El hecho de haber derrocado en los últimos meses a dos regímenes terribles -el de los talibanes en Afganistán y el de Sadam Husein en Irak- tal vez haya provocado ese tipo de percepción. Pero eso no es amenazar la paz mundial. Cuando el trabajo esté terminado y ambos países vuelvan a estar en pie y conozcan la democracia, ya veremos lo que dicen las encuestas. Entonces dirán que dos regímenes despóticos han desaparecido, que el mundo es mejor y que hay una situación más estable tanto en Asia central como en el golfo Pérsico.

P. Los europeos tienen la sensación de que para ser aliado de EE UU hay que estar siempre de acuerdo con lo que dice.

R. Francia ha estado en desacuerdo con nosotros muy a menudo, pero sin romper la amistad... Somos aliados desde hace 227 años. Los franceses nos ayudaron a crear EE UU, y nosotros hemos ayudado a Francia durante el siglo pasado. Superaremos nuestras diferencias sobre Irak. Ahora nos mantenemos unidos en nuestra voluntad de devolver la soberanía al pueblo iraquí tan pronto como sea posible, y de una manera que deje a Irak en mejores condiciones de las que estaba antes de la intervención militar. El debate entre EE UU y Francia no es sobre esa cuestión, sino sobre cómo proceder a devolver a Irak su soberanía. [El ministro de Exteriores francés] Dominique de Villepin desea que se haga más rápido de lo que nosotros consideramos posible, y en circunstancias diferentes a las que nosotros consideramos como las más apropiadas. Pero nos estamos poniendo de acuerdo de nuevo, al igual que toda la comunidad internacional.

P. EE UU reclama a los europeos que hagan esfuerzos para incrementar su capacidad militar, mientras los países europeos plantean una iniciativa de defensa independiente de la OTAN. ¿Es un diálogo de sordos?

R. La respuesta es sencilla. La OTAN es la base de la seguridad trasatlántica. Nosotros defendemos un fuerte pilar europeo de defensa, así como la voluntad de los europeos de incrementar su capacidad militar: de transporte aéreo, de comunicacción, de información... La cuestión es cómo hacerlo sin debilitar a la Alianza. Tenemos una solución: Berlín Plus [en relación al nombre dado a los acuerdos institucionales de defensa entre la Alianza y la UE]. Estos acuerdos dicen: la Alianza debe decidir en primer lugar [si asume una operación militar]; ése es el fundamento de la seguridad trasatlántica. Si la OTAN cree que la misión no le corresponde, la UE puede utilizar sus propios recursos con el asesoramiento de la Alianza. Nuestra principal preocupación es que los medios no estén "duplicados": no es necesario tener dos cuarteles generales separados. Creo que acabaremos superando todas estas diferencias.

P. ¿Qué le sugiere la división entre la vieja y la nueva Europa?

R. Yo nunca he utilizado esa expresión [es del secretario de Defensa de EE UU]. Yo quiero que EE UU tenga relaciones amistosas y de colaboración con todos los países europeos, ya sea de forma colectiva, como en la UE y la OTAN, ya de forma individual. Por separado, cada país tiene derecho a tener su opinión, y nadie puede imponérsela. Por eso defendimos el fin de la Unión Soviética y la caída del telón de acero.

P. Los europeos no entienden por qué EE UU no presiona a Israel para reactivar el proceso de paz. ¿Es por las elecciones presidenciales de 2004?

R. No es por eso. El presidente de EE UU estuvo el pasado verano en la cumbre de Áqaba [Jordania]. Se reunió con los primeros ministros palestino e israelí, con los líderes árabes. Todos se pusieron de acuerdo en trabajar juntos sobre la Hoja de Ruta. El presidente [George W. Bush] ya sabía entonces que tendría que presentarse a una elección el año que viene, y corrió el riesgo de acudir a Áqaba. Él siempre defiende que la Hoja de Ruta es una buena solución para avanzar, y está dispuesto a trabajar con ambas partes. Pero lo que bloquea la Hoja de Ruta es el terror.

Los palestinos han sido incapaces de controlar organizaciones como Hamás o la Yihad Islámica, que utilizan el asesinato de civiles como arma política. Mientras los líderes y el pueblo palestinos no comprendan que el Estado de Israel no va a ser destruido y que el terrorismo destruye sus sueños será difícil hacer progresos. Puedo garantizar que ahora que hay un nuevo primer ministro palestino, Abu Alá, estamos listos para trabajar con él si con sus actos muestra su compromiso de acabar con el terrorismo. Creemos que los israelíes están también dispuestos a dar una respuesta, y EE UU se asegurará de que así sea.

© Le Monde / EL PAÍS.

Colin Powell (derecha) y Jack Straw, ayer en Londres. / EFE

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