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Un comité de expertos reclama más distancia entre nuevas líneas de alta tensión y edificios

Los asesores de Sanidad piden a la UE una norma sobre campos electromagnéticos en el trabajo

Alejar las líneas de alta tensión de los edificios, señalizar los enterramientos que se hagan de la red eléctrica y evitar en lo posible que los trabajadores queden expuestos a las radiaciones electromagnéticas que se producen. Estos consejos que el Comité de Expertos Independientes del Ministerio de Sanidad ha colgado en la web del departamento no obedecen a que haya nuevos indicios sobre el peligro de las líneas de alta tensión, sino al "principio de precaución". Se trata de "evitar percepciones de riesgo no justificadas y exposiciones innecesarias", señala el informe. Un decreto de 1968 fija la distancia mínima entre el tendido de alta tensión y una vivienda en cuatro metros. En ningún caso las líneas pasarán sobre los edificios.

Las líneas de alta tensión producen un campo electromagnético de muy baja frecuencia. La primera conclusión del informe es que no existen nuevas evidencias de que este tipo de emisiones supongan un peligro para la salud. Sólo existe uno que asocia un "pequeño incremento" de casos de leucemia infantil con el tendido eléctrico.

El comité, formado por expertos de la Dirección General de Salud Pública, la Diputación y el Ayuntamiento de Barcelona, el Consejo Superior de Investigaciones Científicas, hospitales y universidades, incluso discute este estudio. Falta la "evidencia de dicha asociación (entre campos electromagnéticos y leucemia) en adultos" y "falta un mecanismo" que lo explique, añaden.

Algunos trabajos afirman, sin embargo, que personas que viven cerca de tendidos de alta tensión padecen "insomnio, dolor de cabeza y depresión". Estos síntomas constituyen el "síndrome de hipersensibilidad electromagnética", que se debe a "una percepción" de los riesgos de los campos electromagnéticos, que contiene "una excesiva carga emocional". Pero teniendo en cuenta que la salud no puede restringirse al estado físico de las personas, sino que debe incluirse el psicológico, "pueden justificarse medidas de prevención" como aumentar la distancia entre las líneas y las zonas habitadas, aumentar los enterramientos, señalizarlos y asegurar el aislamiento de las líneas ocultas.

El grupo hace hincapié en los trabajadores expuestos a campos electromagnéticos. El comité pide una directiva europea de prevención, aunque admite que existe discrepancia entre los países en el Grupo de Cuestiones Sociales de la UE. "Mientras la mayoría de las delegaciones está a favor de la aplicación de medidas preventivas", algunas delegaciones "no creen que la exposición a campos que estén por debajo de los valores límites constituya un peligro real".

El informe es una actualización del emitido en mayo de 2001, y los autores mantienen que está abierto a cambios si los conocimientos lo requirieran. El trabajo incorpora un consejo: realizar campañas informativas basadas en la evidencia científica y entendibles por la población.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 16 de septiembre de 2003