ArchivoEdición impresa

Acceso a suscriptores »

Accede a EL PAÍS y todos sus suplementos en formato PDF enriquecido

viernes, 6 de junio de 2003
Editorial:

Tarde y quizás poco

El Banco Central Europeo (BCE) ha reducido, por fin, sus tipos de interés de referencia en medio punto, y los ha situado en el 2%. La primera cuestión que surge es por qué no lo hizo antes, durante el pasado consejo de gobierno, por ejemplo. Se supone que el BCE ha esperado a verificar los indicadores suficientes que confirmaran la ausencia de tensiones inflacionistas, algo que todos los analistas, el Fondo Monetario Internacional incluido, ya habían anticipado, recomendando la decisión que se acaba de adoptar.

De los dos pilares en los que el BCE fundamenta sus decisiones, la oferta monetaria y ese conjunto amplio de indicadores reales, ninguno anunciaba peligros inflacionistas desde hace tiempo. El primero no denotaba una excesiva propensión al consumo en la eurozona. Los indicadores de demanda y, desde luego, el IPC del conjunto, así como la evolución del tipo de cambio del euro, refuerzan desde hace meses el escenario de estancamiento sin inflación. Es más, en la mayor parte de la eurozona, los riesgos de recesión no pueden descartarse; en Alemania, en particular. Si la inflación, medida por el IPC armonizado, está por debajo del 2%, la apreciación del euro ha contribuido a filtrar subidas de precios y a disminuir la competitividad exterior de las economías más exportadoras fuera del área euro; otra vez Alemania es la más dañada por ese significativo encarecimiento de la moneda única.

¿Será suficiente esta suavización para afianzar la recuperación? Es improbable. El exceso de capacidad y la debilidad de la demanda no sólo alejan el riesgo de inflación, sino que justifican la inquietud por los riesgos deflacionistas que se ciernen sobre Alemania, que concentra el 30% de la capacidad de producción de bienes y servicios de la eurozona, tiene una tasa de inflación del 0,7% y un paro superior al 10%. Holanda y Portugal están en recesión y Francia e Italia están próximas al estancamiento.

La decisión adoptada contribuye a suavizar los costes financieros de los agentes más endeudados, pero no es suficiente para asegurar la esperada reactivación económica. La prioridad hoy es alejar la recesión y, una vez conseguido, continuar en el proceso de saneamiento de las finanzas públicas en los países que lo precisan y de reformas estructurales en el conjunto de la Unión Europea.

Atención al cliente

Teléfono: 902 20 21 41

Nuestro horario de atención al cliente es de 9 a 14 los días laborables

Formulario de contacto »

Lo más visto en...

» Top 50

Webs de PRISA

cerrar ventana