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NOTICIAS Y RODAJES

'Carrilanos', la odisea ferroviaria bajo tierra

El documental se estrena mañana en Galicia

Santiago de Compostela

El trayecto Puebla de Sanabria-Ourense fue una de las últimas líneas ferroviarias construidas en España y la mayor obra de ingeniería realizada en Galicia. Un trazado a través de las montañas, con un tercio del recorrido bajo tierra, que constituyó una auténtica odisea técnica y humana, y convulsionó la vida de las zonas por las que pasaba. "Se hizo como el ferrocarril al Oeste, el Union Pacific, y los gallegos hicimos el papel que allí hicieron los chinos", recuerda Jaime Varela, uno de los 15.000 obreros (carrilanos) que lo construyeron, en el documental Carrilanos, os túneles dun tempo.

Carrilanos es una producción de TVE-Galicia, en vídeo digital, de una hora de duración, que recrea aquella obra mediante documentos históricos, filmaciones de la época, reconstrucciones y, sobre todo, testimonios de los supervivientes de los trabajos. Un trabajo laborioso en el que el director y guionista Rafael Cid y el realizador Alberto Lema emplearon dos años. Cid nació en una aldea del Ayuntamiento de Verín (Ourense) situada entre la línea física del ferrocarril y la virtual de la frontera con Portugal. "De pequeño escuchaba cuentos en los que los de Verín decían atemorizados: 'que vienen los de la vía'; o el del ingeniero-jefe, que falleció en accidente de coche, y se comentaba que lo habían matado porque se oponía al trazado que querían los caciques", recuerda. El interés por plasmar los cuentos de la infancia surgió, años después, cuando Cid volvió por la zona por razones de noviazgo y se enteró de que su futura suegra había sido la niña que entregó el preceptivo ramo de flores a Carmen Polo de Franco en una de las estaciones.

El de Sanabria a Ourense es uno de los cuatro tramos del entonces llamado Ferrocarril del Sur (Zamora-A Coruña), que durante medio siglo fue demandado, proyectado, desestimado y finalmente decretado como "de urgente y preferente construcción". Se suponía que se finalizaría en cinco años, pero tardó 30 (de 1927 a 1957), a lo largo de tres regímenes políticos. Para los trabajos se reclutaron miles de personas, entre ellas muchas que hasta entonces no conocían lo que era un salario. Se llegó a crear un poblado para 1.500 trabajadores, hoy abandonado, mucho mayor y más equipado que el vecino pueblo zamorano de Requejo.

El ferrocarril generó riqueza, conflictos laborales y muchas muertes hasta 1936. Entonces se acabaron los conflictos y, en buena parte, la riqueza. El primer consejo de guerra de la provincia de Ourense fue a ocho carrilanos (una pena de muerte y siete perpetuas). En la posguerra bajaron los presupuestos pero aumentó la mano de obra con destacamentos de republicanos condenados a trabajos forzados, sobre todo en la construcción del túnel de Padornelo (el más largo en activo del ferrocarril español), que tardó 20 años. "En ese túnel trabajé yo, mi padre y mi abuelo", recuerda uno de los obreros.

Carrilanos se estrena mañana en el cine Buenos Aires de Verín.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 4 de abril de 2003