CARTAS AL DIRECTOR

Puntualización

La Fundación Víctimas del Terrorismo hizo público el 4 de febrero un comunicado reprochando al cine español su falta de recuerdo a las personas asesinadas, mutiladas, secuestradas por ETA. En el fax enviado por esta fundación a los medios de comunicación se citan diversas organizaciones, entre ellas Manos Blancas.

Soy presidente de la citada organización, creada tras el asesinato de mi padre en la Universidad Autónoma de Madrid, y no fui consultado al respecto (aunque sí se pidió permiso a un integrante de la asociación). De haber sido consultado, hubiera negado mi apoyo. Agradezco a Borau su gesto en 1996 y lo considero un buen ejemplo a seguir, como recomienda Savater en su artículo del mismo 4 de febrero.

Por el contrario, me parece profundamente desacertado caer en la tentación de convertir una fundación, legitimada por haber nacido del consenso contra ETA, en un instrumento político. Porque todo el mundo sabe, o debería saber, que en política tan importante es lo que se dice como cuándo se dice. Y éste era el peor momento para irrumpir con ese mensaje en el debate desatado por la ceremonia de los Goya. O el mejor, según qué intereses se defiendan.

* Este articulo apareció en la edición impresa del Viernes, 7 de febrero de 2003