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miércoles, 25 de septiembre de 2002

Interior tiene 2.220 celdas vacías en seis cárceles por falta de personal

Prisiones adelanta su apertura a noviembre ante el aumento de presos

El Ministerio del Interior ha decidido adelantar la apertura de 30 módulos de 74 celdas cada uno que permanecen cerrados en seis cárceles para hacer frente con ellos al crecimiento galopante de la población reclusa. El estreno de las 2.220 nuevas celdas hoy día vacías estaba previsto para el primer cuatrimestre del año a medida que se fueran incorporando funcionarios de la oferta pública de empleo de 2003, pero ésta se ha adelantado para que 465 funcionarios y 100 interinos comiencen a trabajar en esos módulos a partir del 4 de noviembre.

Los módulos que comenzarán a inaugurarse a partir de la primera semana de noviembre están situados en las prisiones de A Lama (Pontevedra), Teixeiro (A Coruña), Mansilla de Mulas (León), Zuera (Zaragoza), Segovia y Villena (Alicante), seis de los 13 penales abiertos desde 1996 pero programados en el Plan de Infraestructuras Penitenciarios de 1992.

Los 30 módulos, con un total de 2.220 celdas de 10 metros cuadrados cada una, permanecían cerrados (algunos desde 1998) por falta de personal para atenderlos, en la mayoría de los casos, o porque las prisiones en las que se ubican son de reciente creación, como ocurre en Zuera, abierta hace menos de un año (y con siete de sus 14 módulos cerrados), o Villena, inaugurada el pasado 6 de julio (con tres módulos por abrir).

'Los funcionarios que iban llegando en las últimas ofertas públicas de empleo se iban distribuyendo de forma racional por otros centros donde eran más necesarios o donde había más población penitenciaria, como ha sido el caso de Huelva, Córdoba o Albolote (Granada)', aseguran fuentes de la Dirección General de Instituciones Penitenciarias, que agregan: 'Se ha hecho así porque había áreas, como Castilla o Galicia, con muchas cárceles y una población relativamente baja de presos, y otras, como Andalucía, donde la apertura debía ser más rápida por el motivo contrario'.

Los citados módulos, completamente acondicionados, iban a empezar a abrirse en el primer cuatrimestre del año, a medida que los aspirantes a custodio fueran saliendo de la academia penitenciaria de Rivas Vaciamadrid (Madrid), donde deben pasar un mes de formación. Habitualmente, la incorporación a las cárceles para el periodo de prácticas (realizan las tareas supervisados por un funcionario veterano) se realizaba entre los meses de febrero y abril.

Sin embargo, el incremento de presos registrado en lo que va de año ha llevado a Instituciones Penitencias a adelantar tanto la oferta pública como la incorporación a los presidios. En lo que va de año, la población penitenciaria ha crecido en casi 3.600 presos y se ha situado en 51.178 en las 77 prisiones españolas, once de ellas gestionadas por la Generalitat de Cataluña y con una población de 6.902 reclusos (a 6 de septiembre). Este alud de presos fue el que aconsejó adelantar la apertura de módulos.

La decisión de adelantar la incorporación se tomó en marzo, mes en el que también se decidió la contratación de 100 interinos que se sumarían a los 465 funcionarios de la oferta de empleo público. Los 565 se incorporarán el próximo lunes, 30 de septiembre, a la academia de prisiones, donde recibirán un curso de formación de un mes. La llegada escalonada de los nuevos guardianes a las prisiones comenzará el 4 de noviembre y, con ellos, comenzarán a habilitarse módulos.

'La previsión es que los 30 módulos estén abiertos antes de que acabe el año, lo que permitirá no solamente racionalizar y rentabilizar los recursos, sino también para redistribuir a los reclusos para que estén más cómodos y, además, tener un colchón ante un posible nuevo aumento de la población', explican las citadas fuentes de prisiones.

Así, podría mantenerse el ideal de un preso por celda que consigna el artículo 19 de la Ley General Penitenciaria para las situaciones de normalidad. Es lo que se llama el sistema celular (una celda un preso) o pensilvánico, acuñado en Estados Unidos ante la creencia de que el aislamiento del preso lo llevaba a reflexionar, aunque ahora se hace de cara a la preservación de la intimidad del recluso y facilitar mejores condiciones de rehabilitación.

'Sí, hay cárceles que tienen algunas celdas con dos presos pero por ello no puede hablarse de masificación, como ocurría en los años 80 o 90 en prisiones que ya estaban cochambrosas, como la de Carabanchel o la antigua de Málaga', agrega prisiones. 'No se puede hablar de hacinamiento porque, además, se han abierto 13 cárceles nuevas desde 1996 ni se puede decir, como una predicción malthusiana, que todo va a empeorar porque la llegada masiva de presos va a seguir'.

Un guardián cada 2,2 reclusos

Instituciones Penitenciarias tiene en la actualidad 20.000 funcionarios trabajando en los 66 centros bajo su jurisdicción (once dependen de la Generalitat de Cataluña) y en los llamados centros de inserción social. Dado que en esos 66 penales están internados en la actualidad casi 44.300 presos, cada funcionario tiene que atender a 2,2 presos. La mayoría de las celdas están ocupadas por un sólo recluso, pero 8.000 ocupan cubículos dobles, ya que aunque la legislación exige (salvo excepciones de ocupación) uno por chabolo, éstos fueron construidos ya con literas. 'Salvo casos contados, no tenemos quejas de los presos por tener que compartir celda', asegura Instituciones Penitenciarias, 'ni ha crecido la conflictividad en las cárceles. ¿Alguien se acuerda de los últimos 80 y primeros 90, cuando había casi un motín semanal o cuando en Carabanchel, ya en democracia, llegó a haber hasta 14 presos por celda?'.

Pasillo del centro penitenciario de Villena, también llamado Alicante II, abierto el 6 de julio. / PEP GARCÍA

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