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lunes, 23 de septiembre de 2002
ENTREVISTA

'Los jóvenes tienen una ideología muy utilitarista'

Asegura el filósofo Javier Sádaba (1940, Portugalete) que el sentir general al escuchar la palabra 'filosofía' es de 'cierto desasosiego, a la vez que curiosidad'. Sádaba, catedrático de Ética y Filosofía de la Religión en la Universidad Autónoma de Madrid, afirma: 'Los humanos nos sentimos incómodos cuando no somos capaces de identificar lo que pensamos, cuando los estímulos que nos envía la realidad nos superan. Entonces tenemos la impresión de que el caos se ha apoderado de nosotros y nos agustiamos'.

Y es precisamente en estas cuestiones -en las dudas respecto al sentido de las cosas y en el asombro de la existencia- en las que radica la dificultad de la filosofía a la hora de profundizar en ella. 'Porque la gente no quiere que le expliquen la filosofía por miedo a enfrentarse con ella'. Además, afirma, que la fisolofía es poco didáctica, 'tiene una jerga muy interna, una especie de tela de araña que se chupa su propia sangre. Por eso hay que hacerla accesible y ponerla en la calle, que es donde tiene su origen'.

'Hay que contestar a las preguntas de los niños y explicarles que algunas no tienen respuesta'

Justo por eso ha escrito La filosofía contada con sencillez (Maeva), un ensayo en el que el escritor traza un recorrido divulgativo por las claves del pensamiento: los griegos, los dialécticos, los idealistas o la ética de Kant. La publicación recoge, además, un glosario de los conceptos más importantes de la filosofía y un lapidario filosófico con frases de pensadores como ésta de Wittgenstein: 'El objeto de la filosofía es el esclarecimiento lógico del pensar. La filosofía no es una teoría, sino una actividad'.

Pregunta. ¿Es posible explicar con sencillez los contenidos de la filosofía?

Respuesta. Sí y no. Sí, porque todo lo que atañe a los humanos se puede contar. Y no, si no hay un esfuerzo del propio lector por penetrar en lo que es el pensamiento y la acción humana.

P. ¿A qué tipo de estudiantes ha pretendido usted acercar a la filosofía?

R. El libro se ideó inicialmente pensando en la gente más joven, pero el proyecto se fue extendiendo hasta intentar abarcar a todo el mundo.

P. ¿Cree que puede conseguir que los estudiantes aparquen sus reticencias hacia el estudio de la asignatura de filosofía?

R. El libro tiene dos objetivos: acercar la filosofía al que no tiene ninguna idea de filosofía, pero también a los estudiantes de secundaria y a los universitarios. Tampoco le vendría mal a los profesores porque convendría que la filosofía no fuera ningún manual de autoayuda, que quita todo rigor y no hace más que acumular palabras, ni tampoco que se redujera a algo puramente ininteligible por especializado.

P. ¿Están los alumnos de ahora menos interesados en cuestiones filosóficas que los de antes?

R. Los estímulos actuales no favorecen el gozo de la filosofía por los jóvenes. ¿Por qué? Porque tienen una ideología muy utilitarista, por la invasión neutra de las nuevas tecnologías y una manera de divertirse más bien lejana de exigencias culturales.

P. ¿Pero cree usted que la filosofía puede ser entretenida?

R. Lo que intento es que la filosofía aparezca como seductora, que guste. Porque los gustos intelectuales son los más sabrosos y, además, la filosofía por encima de todo está hecha para la buena vida. La filosofía y la felicidad son siamesas.

P. ¿Son parecidas, aunque a distinto nivel, las grandes preguntas que se hace un niño y un adulto?

R. Distingo tres niveles. Los niños hacen grandes preguntas filosóficas que no tiene respuesta y se les engaña. El joven puede filosofar con mucho oxígeno y frescura por la explosión de vida que supone la juventud. Y el adulto debería retomar las preguntas del niño, la frescura del joven y la acumulación de su experiencia.

P. ¿Está a favor de que se imparta la asignatura de filosofía desde primaria como ya se hace en algunos colegios?

R. La filosofía en sentido estricto debería darse cuando se ha superado las barreras de la adolescencia. Otra cosa es que los niños y los adolescentes vayan adentrándose en el juego conceptual de la deliberación vital que es la filosofía.

P. ¿Cuál es la mejor manera de adentrarse en esa deliberación?

R. Con buenos maestros, con buenas lecturas y con mucha discusión. Hay que intentar contestar a las preguntas del niños y explicarles que algunas no tienen respuesta.

P. ¿Tienen los niños y las niñas distinta sensibilidad hacia la filosofía?

R. Las preguntas son las mismas, pero la sensibilidad es distinta. En el caso de la mujer, la filosofía es total y no tan parcial como el racionalismo del macho. Por ejemplo, en moral las mujeres han tenido mucho más en cuenta la rica vida afectiva y no sólo los principios sin más.

P. Dice usted que los filósofos, en general, 'cuando han hablado sobre la mujer o sobre la guerra han hecho el ridículo'.

R. Es una epidemia generalizada, no sólo le ocurre a los filósofos. Y si se acentúa en el filósofo, será en razón de su origen. Los griegos usaron un machismo intelectual considerable que afortunadamente creo que empezamos a cambiar.

P. ¿Con qué frase célebre se quedaría del lapidario filosófico que ha recopilado en su libro?

R. 'La filosofía es una actividad que procura la vida feliz', de Epicurio. Refleja lo que es filosofar.

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