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La Guardia Civil recupera los cadáveres de dos jóvenes magrebíes en aguas de Tarifa

Agentes de la Guardia Civil recuperaron ayer los cuerpos sin vida de dos inmigrantes de origen magrebí, de 17 y 19 años de edad, pertenecientes a la expedición clandestina interceptada el martes en la costa de Tarifa (Cádiz) y compuesta por 36 personas más que fueron detenidas.

Los cadáveres fueron hallados en la zona de Los Muelles por el equipo de búsqueda puesto en marcha cuando algunos de los inmigrantes detenidos anteayer alertaron de la ausencia de dos de sus compañeros de viaje. Los cuerpos fueron hallados a tres metros de profundidad en el mismo lugar donde fueron interceptados los inmigrantes, una zona rocosa cercana a la playa.

La Guardia Civil informó de que fueron los pasajeros de la patera, entre los que se encontraban cinco mujeres y un bebé, quienes alertaron de que dos jóvenes que habían desembarcado con ellos no habían logrado alcanzar tierra.

El delegado de la Cruz Roja de Tarifa, Juan Triviño, explicó que el tiempo era bueno y las condiciones favorables para que los inmigrantes fallecidos hubiesen llegado a tierra junto al resto del grupo; por esta razón sospecha que los dos jóvenes magrebíes ahogados fueron dejados, como los demás, en la zona rocosa que antecede a la playa. "Sólo podemos pensar en que fuesen desembarcados a pocos metros de la playa y no supiesen nadar", afirmó.

"La zona en la que se produjo la detención de los inmigrantes que viajaron con las dos víctimas es una zona de bajío [elevación del fondo del mar], con salientes difíciles de salvar y algunas fosas. Aquí, si no sabes nadar, no tienes escapatoria", agregó el responsable de Cruz Roja, entidad que atiende a los inmigrantes.

Triviño explicó ayer que "los inmigrantes cada vez se arriesgan más a la hora de llegar a tierra, porque al existir una mayor vigilancia intentan llegar a puntos de la costa donde el acceso es muy difícil tanto para ellos como para los agentes de la Guardia Civil".

Desvío de las rutas

El delegado de la Cruz Roja en Tarifa también se refirió al sistema de vigilancia del Estrecho (SIVE) y cuestionó su efectividad: "De momento se ha demostrado que este plan no sirve para nada, porque hay embarcaciones que para eludir el control de las patrulleras de la Guardia Civil se están dirigiendo hacia el oeste, llegando a las costas de Barbate (Cádiz), por lo que la travesía se hace más larga, ya que no todas las expediciones parten de la zona de Cabo Espartel, que sería la más próxima a este punto del litoral".

Triviño insistió en que el SIVE no evita la inmigración clandestina sino que altera las rutas: "Las mafias están desviando parte de sus expediciones a las costas de Barbate, donde es más difícil su localización por parte de la Guardia Civil".

* Este articulo apareció en la edición impresa del Jueves, 5 de septiembre de 2002