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El extranjero muerto en la comisaría de Fuerteventura sufrió dos infartos

La autopsia no halla otras lesiones en el cadáver del ciudadano keniano de 25 años

Santa Cruz de Tenerife

La autopsia practicada a Samba Fofana, keniano de unos 25 años, quien falleció la noche del domingo en la comisaría de policía de Fuerteventura revela que el hombre sufrió dos infartos seguidos y no detecta otras lesiones, según confirmaron fuentes oficiales, aunque el contenido total del informe aún no ha sido dado a conocer por el titular del Juzgado de Primera Instancia número 2, recién llegado a la isla.

El grupo de doce subsaharianos y tres marroquíes detenido junto al keniano llegó a Playa Blanca (en Puerto del Rosario) a las siete de la mañana del domingo. Fueron conducidos a la comisaría del Cuerpo Nacional de Policía donde se les tomó una primera declaración. Fofana reconoció entonces haber nacido en Kenya, aunque no especificó ni su edad ni si partió de su país natal para intentar llegar a Europa. Las mismas fuentes oficiales consultadas ayer aseguraron que el inmigrante 'no presentaba ningún signo externo' que evidenciara alguna dolencia o enfermedad, por lo que, como ocurre con la mayoría de sin papeles recién llegados que aparentan estar sanos, no se le sometió a ningún tipo de examen médico.

La versión oficial insiste en que el inmigrante tomó el almuerzo servido a las cuatro de la tarde y paseó a las siete, junto a los demás. Posteriormente, se enroscó en una manta y así se mantuvo hasta que los agentes que lo iban a despertar para darle la cena lo encontraron sin vida, en la misma postura, hacia las once de la noche. El forense sustituto encargado de la autopsia, José Rodríguez, médico del Servicio Canario de Salud, declaró a Efe, haber acudido a la comisaría a las 23.30 horas tras ser avisado y encontrar también una ambulancia que se había desplazado para atender al inmigrante, aunque éste ya había fallecido.

El caso ha encendido una polémica en Canarias sobre los posibles riesgos de llegada de un inmigrante portador de alguna enfermedad cuyo contagio en las islas no se pudiera controlar. El perfil del inmigrante sin papeles que desembarca en el Archipiélago responde a 'la parte más sana y emprendedora de 25 ó 27 países', informó José Luis Pérez Arellano, jefe de la sección de Enfermedades Infecciosas y Medicina Tropical del Hospital Insular de Gran Canaria, quien ha examinado más de 850 casos procedentes del centro Udjiama de Miller Bajo en Las Palmas de Gran Canaria. De este estudio, Arellano concluye que es 'prácticamente imposible' que aparezca un caso con enfermedades tropicales de alta mortalidad, tipo Ébola, o fiebre amarilla.

* Este articulo apareció en la edición impresa del Jueves, 4 de julio de 2002