ArchivoEdición impresa

Acceso a suscriptores »

Accede a EL PAÍS y todos sus suplementos en formato PDF enriquecido

sábado, 2 de febrero de 2002
Entrevista:ANA PALACIO | Representante en la Convención europea

'La Convención sobre Europa es revolucionaria'

La Convención sobre el futuro de la Unión Europea, un grupo de notables formado por un centenar de políticos y encabezado por el ex presidente francés Valéry Giscard d'Estaing, echará a andar el 1 de marzo. Los Quince ya han elegido a sus representantes y sus perfiles son coincidentes: ministros en activo, secretarios de Estado o personas, en todo caso, con una larga trayectoria. En sus manos estará diseñar, durante un año, el futuro de una UE de 27 Estados con una veintena de idiomas distintos y 480 millones de habitantes. El Gobierno español ha elegido, sin embargo, una representante de perfil diferente: Ana Palacio, prestigiosa jurista de 52 años, vicepresidenta de los Colegios de Abogados Europeos, eurodiputada por el PP desde 1994 y presidenta de la Comisión de Libertades del Parlamento Europeo. Como representante de España en la Convención, formará parte del presidium u órgano de gobierno, formado sólo por 12 personas.

'Fini puede enconar el debate, lo que ya es una aportación positiva'

Pregunta. ¿Cómo se ve a usted misma en medio de tanto peso pesado de la política?

Respuesta. Para mí lo revolucionario de esta Convención es que marca el final del derecho diplomático del siglo XIX. Los otros nombramientos son coherentes con lo que se entendía como el derecho internacional público, cuando los Estados se reunían en una mesa y cambiaban la realidad ante un problema internacional. Además está la cuestión del prestigio que supone formar parte de algo que va a configurar la Europa del futuro. Es el broche de oro para una carrera política. Pero aquí José María Aznar ha sorprendido, y la primera a mí, con una visión muy clara de que esto es otra cosa. Ha elegido un perfil de alguien que conoce el andamiaje de la construcción europea con barro en los zapatos, no sobre las mullidas alfombras de los debates abstractos. Hoy en día ha cambiado el concepto de fronteras y también han cambiado los sujetos que producen el Derecho. En ese sentido es revolucionaria la Convención. Aznar lo ha entendido así y yo entiendo la Convención como la entiende él.

P. Frente a personajes de tan larga trayectoria política, usted va a necesitar un apoyo sin reservas.

R. Tengo todo el apoyo y la confianza de Aznar. Además, formar parte de la Convención es el sueño para una persona que ame apasionadamente el Derecho, como es mi caso.

P. ¿Cómo se puede manejar una Convención de tales dimensiones?

R. El presidium y el presidente van a jugar un papel importante. El reto aquí es hacer planteamientos realistas y viables y, además, saber conectar con la demanda de los ciudadanos. ¿Cuál es esa demanda? El mercado interior está muy bien, pero creo que el ciudadano quiere ir más allá. No quiere sufrir complejidades jurídicas para obtener el derecho de visitas si se divorcia de alguien que es de otro país y desea que no se le trate como si fuera de un tercer país lejanísimo cuando tenga un problema penal en otro Estado miembro. Creo que hay una demanda difusa de la ciudadanía de un espacio de seguridad y de justicia y, sobre todo después del 11 de septiembre, que Europa hable con una sola voz, que se progrese en la política de seguridad y defensa. También hay que simplificar el Tratado. Porque no puede ser que para cooperación al desarrollo haya cinco bases jurídicas diferentes y no podemos seguir utilizando una jerga que nadie entiende. Creo que hay que reformar el Tratado e incorporar la Carta de Derechos Fundamentales. La Convención no es un proceso constituyente porque no hay que hacer tabla rasa, sino adaptarse a una situación nueva. Porque no son lo mismo unas instituciones pensadas para seis que para 25. Lo logrado es el resultado de unos equilibrios que no se pueden tirar por la borda.

P. ¿Puede la Convención duplicar el trabajo que ya hacen otras instituciones? El Consejo está analizando el cambio de ciertas estructuras, como la rotación de presidencias...

R. La Convención debería recoger todas las contribuciones y hacer las propuestas para la Conferencia Intergubernamental (CIG), que es la que va a decidir. Evidentemente, tendremos que entrar en la separación de las funciones ejecutivas y legislativas del Consejo, qué publicidad hay que dar a los trabajos legislativos; la duración de las presidencias...

P. Usted es una europeísta convencida. ¿Ha pensado que la Europa ampliada podría devenir en algo inmanejable?

R. En absoluto. Creo que la ampliación va a traer más oportunidades que problemas. Las instituciones y las sociedades tienen una capacidad de adaptación asombrosas. Hay mucha fuerza en las sociedades de los países candidatos.

P. ¿Es partidaria de aumentar el presupuesto de la UE, que ahora está en el 1,18% del PIB?

R. Es que si no se toca ese asunto falseamos el debate. Si queremos más Europa hay que revisar los planteamientos presupuestarios.

P. ¿Le preocupa la designación de Fini?

R. No mucho. Habrá que escuchar su voz. Cuanto más rico sea el debate, mejor; aunque sea un debate muy enconado. No hay cosa mejor para definir tus propias posturas que tener a alguien enfrente. Si todos dicen enseguida que sí, muchas veces el pensamiento se te queda a medio cocer. Si toma esa actitud, ya me parecería una aportación.

Atención al cliente

Teléfono: 902 20 21 41

Nuestro horario de atención al cliente es de 9 a 14 los días laborables

Formulario de contacto »

Lo más visto en...

» Top 50

Webs de PRISA

cerrar ventana