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La boda real con la hija de un ministro de Videla causa protestas en Holanda

Arropados por sus familiares y miembros de todas las casas reales de Europa, además de Japón y Jordania, el príncipe heredero de Holanda, Willem Alexander, y su novia argentina, Máxima Zorreguieta afrontaron ayer las primeras protestas contra su boda, que se celebrará hoy en Amsterdam.

La policía permite las pancartas siempre que sus eslóganes no sean ofensivos y un grupo de manifestantes desplegó una donde podía leerse: 'Si necesitas un permiso de residencia, cásate con un príncipe holandés'. Aunque los 4.000 agentes del orden desplegados en la ciudad no esperan tener demasiados problemas de seguridad durante el enlace, patrullarán las calles del centro de la capital con perros adiestrados por sus colegas germanos para descubrir posibles bombas.

Apostados a cien metros de la sala Concertgebouw, donde los novios y sus invitados asistieron al mediodía a un concierto, los manifestantes hicieron también alusión al pasado del padre de Máxima, Jorge Zorreguieta, ministro de Agricultura durante el régimen de Videla. 'Solidaridad con Argentina, ahora', decía otra pancarta.

Para hoy está convocado una cacerolada en una de las calles paralelas al cortejo real. La relación del padre de la novia con el régimen de Videla ha sido la pregunta más formulada a Máxima desde que se hiciera público su compromiso con el heredero de la Casa de Orange. Ella confía en su progenitor, que le ha asegurado que no sabía nada de los abusos de la dictadura militar. En una nota remitida al pueblo holandés, el propio Jorge Zorreguieta, vetado por el Gobierno de La Haya y que ni él ni su esposa acudirán a la boda, ha afirmado que ignoraba lo ocurrido porque su departamento era puramente técnico.

* Este articulo apareció en la edición impresa del Sábado, 2 de febrero de 2002