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viernes, 15 de junio de 2001

Europa y EE UU mantienen su pulso por la reducción de gases contaminantes

Europeos y americanos pactan lanzar una nueva ronda de la Organización Mundial de Comercio

Bush reconoció ante los periodistas que el cambio climático es 'un problema grave' y que 'la población se inquieta' por este fenómeno, pero insistió en que los objetivos del protocolo de Kioto 'no son realistas' porque no incluyen a los países en vías de desarrollo. Por el contrario, el primer ministro sueco, Göran Persson, recordó que los países de la UE suscribirán el protocolo, pero argumentó que 'el cambio climático no afecta sólo a Europa, sino que es un fenómeno mundial'. 'No hay duda de que la UE ratificará Kioto', comentó el comisario de Exteriores, Chris Patten.

Pese a estas posiciones enfrentadas, tanto el comunicado como los líderes europeos recogieron una concesión a Bush al destacar que las propuestas del presidente norteamericano para realizar importantes investigaciones sobre el cambio climático son bien recibidas para encontrar 'una solución global'. Como fue bien recibida por el presidente de la Comisión, Romano Prodi, la promesa de Bush de que EE UU estará presente en la conferencia sobre cambio climático prevista para el mes que viene en Bonn.

En la primera visita de un presidente de EE UU a Suecia, Bush mantuvo la principal reunión de trabajo en el castillo dieciochesco de Gunnebo Slott, acompañado de sus secretarios de Estado y de Comercio Exterior, Colin Powell y Robert Zoellick, y, por la noche, cenó con los líderes de los Quince.

Objetivos comunes

'Es mucho más lo que nos une que lo que nos divide', reiteraron de uno y otro lado distintos portavoces. 'Hemos hablado de una manera franca y constructiva porque tenemos objetivos comunes', destacó Bush. Entre esos objetivos comunes, los reunidos acordaron poner en marcha una nueva ronda de negociaciones en el seno de la OMC que empezará el próximo noviembre en Qatar, un objetivo pretendido por los europeos para promover mayores dosis de liberalización de los mercados 'para abordar los retos de la globalización', según se indica en el comunicado conjunto. En esa nueva ronda, sus promotores desean la participación de países en desarrollo. 'Será una ronda muy ambiciosa', indicó el comisario europeo de Comercio, Pascal Lamy. Estadounidenses y europeos, en todo caso, repasaron la larga lista de contenciosos comerciales: limitaciones a las exportaciones estadounidenses de carne hormonada o productos transgénicos, ayudas a las exportaciones o frenos americanos al mercado europeo del acero. 'Debemos dirimir nuestras diferencias honestamente para encontrar soluciones constructivas', afirman en el comunicado. 'Percibo buenas vibraciones en la nueva Administración americana', añadió Lamy.

La lucha contra el tráfico de drogas o el terrorismo, o la ayuda a los países africanos para combatir el sida o la malaria fueron otros compromisos adquiridos ayer en la cumbre.

El balance de la cumbre parece resumirse en estas dos frases. 'Mi administración está a favor de una fuerte y próspera UE, porque es bueno para todo el mundo', comentó Bush. 'La UE es una de las pocas instituciones que podemos desarrollar como equilibrio ante el dominio estadounidense en el mundo', había advertido Persson unas horas antes.

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