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domingo, 25 de marzo de 2001
Crítica:SAN SEBASTIÁN

Ya hay tres primeros

La primera de las semifinales corrida ayer ha dado tres primeros novilleros. Ellos son Javier Valverde, Salvador Vega y César Jiménez. Los otros, tanto Abraham Barragán como Sergio Aguilar, aun teniendo dos buenos novillos no supieron sacar el partido suficiente como para triunfar. En cuanto al francés, Julien Lescarret, pechó con el peor y más complicado novillo de la tarde. Estuvo valiente y muy entregado. Hoy, segunda y última semifinal, podrá sacarse la espina.

Javier Valverde fue, a nuestro juicio, uno de los seis novilleros que demostró más oficio y saber pensar delante de la cara del toro. Instrumentó en su faena naturales muy templados y largos, aunque alguna de las series no lograra ligar los pases.

Salvador Vega ejecutó una faena principalmente con la mano derecha. Sus pases tuvieron largura, no ligazón, aunque algunos contenían una buena cadencia. Estuvo bien, sin embargo creemos que anduvo por debajo del novillo, que era excelente.

César Jiménez, que cerraba plaza, inició su faena con las dos rodillas en tierra, muy valiente. Toreó con derechazos templados y aguantando una enormidad. Lo mismo fue cuando se echó la mano a la izquierda y tejió unos naturales muy templados, y soportando la falta de calidad del novillo. Este espada, por el contrario, sí se puede asegurar que estuvo por encima del novillo.

La novillada, salvando el cuarto novillo y el sexto, fue para cortar las orejas en cada una de las reses. Los ganaderos, el matrimonio Gutiérrez-Lorenzo, han criado unos novillos suaves, dulces, bobones, que tanto gustan a las figuras. Y para que no falte la facilidad que se les proporciona a los novilleros que algún día van a tomar la alternativa, se les pone unos novillos con cabezas sumamente cómodas. Parece como que los ganaderos, empresarios, apoderados, y todo lo que anda por el mundo del toro quieren que no haya un solo revolcón que puedan percibir los futuros espadas. Es como si se les quisiera llevar entre algodones hasta el día que toman la alternativa. Luego que cada uno vaya por donde pueda. Esto no es serio. No se les puede engañar a los muchachos haciéndoles ver que los toros no hieren ni muerden ni se comportan mal. No hace mucho las cosas no eran así. Los novillos podían herir y el que quería ser torero contraía un riesgo, pero sabía a lo que se atenía.

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