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FÚTBOL Liga de CampeonesHÉCTOR CÚPER - TÉCNICO DEL VALENCIA

"Trabajo, suerte y silencio"

"El silencio". Ésa es una de las curiosas claves de este entrenador argentino de 45 años, Héctor Cúper, tímido y huidizo, enemigo de las grandes palabras y que ayer se convirtió sin pretenderlo en la estrella de la bulliciosa comparecencia de prensa de los protagonistas de la semifinal española de hoy en el Camp Nou. Ensalzado hasta el extremo por los medios de comunicación catalanes, que lo ponían como el antagonista bueno de Louis Van Gaal, el técnico del Valencia, resumió ayer su filosofía de la vida con el eco del que disfrutan los ganadores, entre los que se encuentra en estos momentos: "Trabajo, suerte y silencio", dijo Cúper para explicar cómo había conseguido armar un equipo arrollador en apenas nueve meses, desde que llegara al club de Mestalla el pasado mes de junio. Y abundó en esa idea con la humildad que lo caracteriza: "Yo aburro a todo el mundo con estas palabras: trabajo y convencimiento; después un poquito de suerte y finalmente silencio, mucho silencio".No hay más secreto que ése, aseguró Cúper, que trató de eludir el compromiso de tener que contestar si es más fácil o más difícil formar un buen equipo cuando se cuenta con grandes individualidades. La pregunta, lógicamente, se refería al Barcelona (el de las grandes individualidades) en comparación con el Valencia, pero Cúper, que no quiere ofender a nadie, optó por la ambigüedad: "Por supuesto que el bloque es lo más difícil, pero se puede formar con grandes jugadores".

El preparador argentino, más seguro que nunca de las posibilidades de sus hombres, expresó la superioridad que siente su equipo. "Si miramos la parte anímica, ganaría el Valencia. Si miramos la parte física, ganaría el Valencia. Pero en el fútbol hay muchísimos otros detalles que deciden un partido", comentó. Entre otras cosas, porque ahora el Valencia es un conjunto "muy contundente, solidario y trabajador", según lo definió el entrenador argentino, que reconoció a su vez que a su equipo le faltaron estímulos en la primera parte de la Liga. Esa fase en la que obtuvieron un solo punto en los cinco primeros partidos. Los jugadores entonces no se motivaban en la Liga y sólo lo hacían en la Liga de Campeones. Este equipo, además, venía con una filosofía muy marcada de juego, el contragolpe que impuso el entrenador italiano Claudio Ranieri, y lo que ha logrado Cúper ha sido "agregarle cosas" a esa base. El Valencia, en todo caso, jugará hoy básicamente a la contra, tratando de aprovechar el brillante momento de sus dos delanteros, Piojo López y Angulo, su punta de velocidad, además de la de su medio del campo, en el que la única duda es si jugará o no el catalán y ex barcelonista Gerard López, que ha flojeado en las últimas citas. El héroe del Lazio (al que marcó tres goles de una tacada) no es el mismo desde ese partido de cuartos de final y Cúper ya le dio descanso el pasado sábado ante la Real. En caso de no estar Gerard, actuaría Albelda, que es mucho más defensivo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 10 de mayo de 2000