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Entrevista:

JOSÉ LUIS SAMPEDRO ESCRITOR "El poder político quiere súbditos aborregados, no ciudadanos"

El escritor y académico José Luis Sampedro (Barcelona, 1917) siempre prepara una novela porque, afirma, no sirve para otra cosa, pese a que ha sido un economista de prestigio y ha publicado varios manuales de economía, alguno traducido a varios idiomas. Pero Sampedro es mucho más conocido como narrador. El autor de Octubre, Octubre o La sonrisa etrusca estuvo en Sevilla el pasado martes, donde criticó el liberalismo económico que tiene como divisa el dinero y abogó por un humanismo radical, título de la conferencia que pronunció en el Centro Cultural El Monte.Pregunta. ¿Qué es un humanismo radical?

Respuesta. El que aplica íntegramente la sentencia de Protágoras, que tiene ya cerca de 3.00 años: el hombre es la medida de todas la cosas. Lo que combato es un liberalismo cuya divisa es el dinero como medida de todo y ciertas creencias religiosas que son un lastre para la evolución del hombre hacia el futuro.

P. Usted rechaza la cultura actual, que considera deslumbrada por el consumo y la producción. ¿Cree que el mundo se hará irremediablemente consumista?

R. No irremediablemente. Posiblemente una sociedad moderna muy tecnificada tienda a eso, pero en las sociedades humanas -hay muchísimas- los antropólogos han encontrado comunidades que no eran así. Una sociedad con un alto nivel técnico y una muy alta producción tiende a consumir esos productos, pero, en contra de lo que dicen los libros de economía, el consumidor no es el rey en el mercado. Se le come el coco para que consuma.

P. ¿Nos volvemos más ignorantes con la fiebre del consumo?

R. Al poder establecido le viene muy bien que la gente no piense más que en comprar y comprar, que no piense en otra cosa. El consumismo es consecuencia de maniobras del poder económico y de la ignorancia que conviene al poder político, que no quiere ciudadanos, sino súbditos aborregados.

P. Usted defiende de las emociones como motor de la vida. ¿Se deja llevar por ellas?

R. Todos nos dejamos llevar por las emociones alguna vez, pero no es pecado. Es una forma de vivir. Es mucho peor reprimirlas porque es mutilar la vida.

P. ¿Prepara una nueva novela?

R. Siempre estoy preparando una novela, porque no sirvo para otra cosa. Estoy ultimando la salida de una que ya está acabada y que se llama El amante lesbiano. Es una historia de amor que se sale de los caminos obligados, de las directrices de la Iglesia.

P. ¿Aspira a algún premio literario?

R. No, nunca me han preocupado. Y a mi edad, menos todavía. Escribo por necesidad, por necesidad interior, no por los resultados.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 19 de noviembre de 1999