ArchivoEdición impresa

Acceso a suscriptores »

Accede a EL PAÍS y todos sus suplementos en formato PDF enriquecido

domingo, 10 de octubre de 1999
REVISTA DE PRENSA

La politica no es un dentrifico

Giovanni Sartori Roma 10 OCT 1999

(...) Según Andrea Manzella, la distinción entre publicidad y propaganda es "imposible". (...) Pero entre las muchas diferencias entre publicidad comercial y propaganda política me limito aquí a recordar que la primera vende bienes y servicios a unos consumidores que consumiendo, bien o mal, advierten que una estafa es una estafa. La propaganda política, en cambio, vende promesas (palabras) o personas. (...) Son cosas diferentes. Y resulta que el potencial de daño de la propaganda política es mucho mayor que el de la publicidad comercial. (...) Una distinción es analíticamente válida si se individualiza una diferencia y no es anulada por el hecho de que la realidad mezcla siempre todo: bien y mal, bello y feo, y también (...) propaganda y publicidad. Pregunta: si en el mundo real bien y mal se mezclan, ¿debemos quizás concluir que son indistinguibles? Del mismo modo, también si es verdad que los publicitarios reducen la propaganda política a algo casi similar que la venta de un dentífrico, ¿es lícito afirmar que son la misma cosa? Obviamente no. (...)Está el declive de la propaganda política que se ha confiado a la "fantasía reveladora" de los magos de la publicidad. Es la propaganda personal, puramente negativa y esencialmente difamatoria. Un candidato ataca a otro diciendo que le ha puesto los cuernos a su mujer, que discrimina a los homosexuales o que en su juventud ha esnifado cocaína. (...) Nadie niega que la publicidad negativa sea la más eficaz. Pero queda por saber si queremos reducir la política a un bombardeo de excrementos.

, 10 de octubre

Atención al cliente

Teléfono: 902 20 21 41

Nuestro horario de atención al cliente es de 9 a 14 los días laborables

Formulario de contacto »
EL PAíS Edición impresa

Lo más visto en...

» Top 50
 
 

Webs de PRISA

cerrar ventana