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domingo, 13 de junio de 1999

El ex presidente mexicano Salinas vuelve del exilio y anuncia su retirada política

El ex presidente Carlos Salinas de Gortari (1988-94) regresó fugazmente a México después de más de cuatro años de autoexilio, causando un revuelo nacional considerable, y anunció su definitivo retiro de "la trinchera política" aunque no del "debate sobre las ideas". El polémico gobernante, que ayer visitó a su padre enfermo y asistió a la graduación profesional de su hijo Emiliano, economista, no había vuelto al país desde que en marzo de 1995 lo abandonase inopinadamente, sumido en una situación política y personal complicada, atacado por los mismos medios oficiales y políticos que poco antes aplaudían sus acciones de gobierno. Salinas, cuya visita duró poco más de un día, salió del país tras llevar a cabo una breve huelga de hambre en protesta por la detención de su hermano, Raúl Salinas de Gortari, acusado entonces de ser el autor intelectual del asesinato, en septiembre de 1994, de quien entonces era su cuñado y secretario general de gobernante Partido Revolucionario Institucional (PRI), José Francisco Ruiz Massieu.

El entonces procesado, con quien su hermano Carlos habló ayer, fue condenado recientemente a 50 años y cumple la pena en la prisión conocida popularmente con el nombre de Almoloyita.

Carlos Salinas ofreció una rueda de prensa tras llegar a México pero rehusó opinar sobre la situación política interna. Denunció, no obstante, que el juicio contra su hermano fue amañado, con una culpabilidad obtenida mediante el soborno de testigos, y la existencia de una "campaña de linchamiento" contra él y su familia sin precedentes después de que dejara México "por voluntad propia, y para dejar todo el espacio a mi sustituto".

Manifestación hostíl

¿Qué ha hecho todo este tiempo fuera de México, sobre todo en Dublín dónde residió varios años? "Estudiar mucho sobre las circunstancias del desarrollo nacional, los efectos de la globalización sobre la soberanía (...)". Junto a la casona del barrio de Coyoacan, donde citó a la prensa, media docena de personas sostenían otras tantas pancartas. Una de ellas, la más suave, decía "Salinas criminal". ¿Abandona usted el PRI? "Mi participación en la trinchera política ha terminado", insistió sin mayores precisiones. A pesar de que los periodistas trataron de arrancarle alguna denuncia con nombres y apellidos, no lo lograron.

Carlos Salinas gobernó entre diciembre de 1988 y diciembre de 1994. Veinte días después de su relevo sobrevino una crisis financiera que echó por tierra al sistema financiero y colocó a México al borde de la suspensión de pagos. Portavoces del Gobierno entrante, presidido por Ernesto Zedillo, le endosaron el grueso de la responsabilidad de un descalabro cuyas consecuencias todavía se padecen.

Las relaciones entre Salinas y su sustituto se deterioraron bruscamente. Tampoco sobre eso quiso hablar, aunque algunas precisiones parecían decirlo todo. "Mantengo mi respeto por la institución presidencial", declaró en respuesta a una pregunta sobre el presidente con quien, precisó, no ha hablado "ni sobre la sentencia (contra su hermano) ni sobre mi llegada aquí". "Este es un viaje estrictamente personal". Respecto a las acusaciones de enriquecimiento ilícito efectuadas contra Raúl Salinas , dijo haber ignorado sus operaciones financieras.

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