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jueves, 3 de junio de 1999

Fallece en París, a los 79 años, el pintor abstracto Olivier Debré

El artista Olivier Debré, considerado uno de los principales representantes de la abstracción lírica francesa de la posguerra, falleció el pasado martes por la noche en París a la edad de 79 años. "No puedo decir que no sea conocido, pero el juicio que hay sobre mí no se corresponde necesariamente a lo que yo quisiera", comentó en 1995 el artista con motivo de la retrospectiva de su obra que se celebró en el verano de aquel año en el Jeau de Paume de París. Hermano del ex primer ministro francés Michel Debré, Olivier nació en París en 1920 en una familia acomodada. Su padre fue un célebre pediatra parisino y al parecer su precoz interés por el dibujo y la pintura no suscitó gran entusiasmo en su entorno. Estudió historia y arquitectura, siendo discípulo de Le Corbusier en 1939. Su primera exposición, en un estilo cercano al impresionismo, data de 1940, pero no fue hasta 1943 que se inició en la abstracción, tal vez porque el año anterior había conocido a Picasso, al que visitó con frecuencia en su taller. Años más tarde Debré explicaría que su manera de concebir la abstracción no derivaba de la geometría cubista de Cézanne o Picasso, sino que la suya era una abstraccion "más sensual y poética".

Cromatismo

Entre 1950 y 1960 Debré trabajó la abstracción en una línea en la que el signo y unas someras referencias a personajes humanos dominaban una composición de colores compactos y empastados. Posteriormente sus colores se volvieron más luminosos y fluidos, especialmente en las series conocidas como signos-paisaje. En esta época su trabajo se relacionó con el de otros artistas de su generación, entre los que figuraban Soulages, De Staël, Poliakoff o Vieira da Silva. Tras exponer en Estados Unidos, a mediados de los sesenta, comenzó a trabajar con obras de carácter más monumental con grandes placas de colores y formatos monumentales. De esta época destaca, por ejemplo, la gran pintura, El signo del hombre, que realizó para el pabellón francés de la Exposición Internacional de Montreal en 1967, así como numerosos trabajos decorativos para edificios públicos y privados. Pintor, ceramista, grabador y diseñador, Debré era conocido también por sus trabajos escenográficos. En 1987 realizó el telón para el escenario de la Comédie-Française y en años posteriores otros para la Ópera de Hong Kong y la de Shangai.Recientemente se ha publicado en París su ensayo Espace pensé, espace creée (Editorial Cherche-Midi), en el que explica su visión de la pintura. "Me gustaría desembarazarme de la etiqueta de paisajista abstracto. Lo que me interesa es encontrar una definición del espacio. Para mí la pintura no es nada más que tiempo y color convertidos en espacio".

Debré, que en España presentó en 1995 sus últimos dibujos en la galería valenciana Charpa, era comendador de las artes, y el pasado mes de marzo fue elegido miembro de la Academia de Bellas Artes de París.

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