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Los toreros sevillanos ausentes acusan a la empresa de informalidad

Tomás Campuzano se despide; Pepe Luis Vázquez es nombrado director de la Escuela de Tauromaquia de Sevilla, y Fernando Cepeda recurre a sus cuatro participaciones en Madrid el año pasado para dejar constancia de su momento. Los tres son sevillanos. ¿Qué más hace falta para entrar en los carteles? Sea lo que sea, los tres tendrán que matar el gusanillo de la Feria por sevillanas. Su feria no se ha acordado de ellos. "Te sientes vacío. Después de tanto tiempo de lucha constante, de repente... ves que nada", dice un Tomás Campuzano que a sus 42 años dice adiós a una profesión en la que lleva desde que se doctoró en un lejano 1979. Los lamentos de Pepe Luis Vázquez y Fernando Cepeda discurren a la par. "La empresa no ha estado por la labor desde el principio", afirma el primero. El segundo, por su parte ("¡Y mira que son años en esto!") dice no entender nada. "Primero se habló de dos corridas. Un día antes me ofrecieron la de Manolo González lidiada el último miércoles. Sin embargo, y sin previo aviso, la oferta se limitó a la de Cebada Gago o nada. Dada la informalidad, fue nada", recuerda Cepeda, que desde su alternativa, en 1987, sólo ha faltado un año, el 96, a la feria.

Carteles cerrados

"Lo más doloroso", continúa Vázquez, "es que ves que nunca pasa nada. Ni la afición ni la prensa se dan por aludidos. A lo mejor, el problema es que o no hay sensibilidad o los aficionados de verdad ya no existen". El diagnóstico de Cepeda es algo menos drástico: "La Maestranza tiene una gestión muy particular, y además, vitalicia. Quizás eso hace que el propio empresario esté muy presionado y, en definitiva, mande poco. Lo que ves claramente es que los carteles apenas se abren. Están los que están y los demás, pues eso, no tenemos espacio". El comentario de Campuzano se deshace en amargura (eso sí, contenida): "¡Qué bonito hubiese sido poder despedirse como es debido en plena feria!". Las exigencias del diestro, por otro lado, eran pocas. "Me hubiese dado lo mismo la fecha y la ganadería. Tras cuatro años de ausencia, lo único que quería era simplemente estar. La empresa dijo que no había habido contactos. ¿Qué voy a decir? Todo el mundo lo sabía. Lo peor fue enterarme una noche antes y de mala manera", dice, y puntualiza: "Confío en que haya otra ocasión para despedirme de mi gente. Lo que sí está claro es que me voy. Yo no soy de los que dicen las cosas a boca llena por decir". De la plaza de Madrid, sí se despedirá en San Isidro. El 7 de junio, se las verá con los toros de Adolfo Martín.

La corrida de hoy, 10ª de feria, tiene el siguiente cartel: toros de Guadalest para los diestros Miguel Báez Litri, Manuel Díaz El Cordobés y Morante de la Puebla. A las seis y media de la tarde.

* Este articulo apareció en la edición impresa del Lunes, 19 de abril de 1999