Los escándalos fulminan a la vieja guardia del alcalde
El alcalde de Madrid, José María Álvarez del Manzano, se ha apoyado a lo largo de este mandato en dos fieles lugartenientes con los que ya no podrá contar: Enrique Villoria, de 62 años, concejal de Obras, que presentó su dimisión hace 10 días, después de destaparse sus negocios privados, y José Ignacio Echeverría, de 53 años, primer teniente de alcalde y concejal de Tráfico y Seguridad, a quien la dirección del partido ha decidido apartar del Ayuntamiento relegándole a un puesto honroso pero sin poder efectivo en la Asamblea.Echeverría, considerado el concejal más poderoso del Ayuntamiento, es el responsable último de varios escándalos municipales que, si bien no tienen que ver con casos de enriquecimiento, han dañado igualmente la imagen del PP en la capital: el fraude de la falsificación de firmas de policías municipales en los recursos de multas y la dimisión de su brazo derecho, el director de Servicios de Tráfico y Seguridad, Pedro Areitio.
El veterano y pragmático Villoria, que dependía directamente de Echeverría en el organigrama municipal, ha encarnado para el alcalde la eficacia. El hasta hace poco responsable de las obras ha terminado, en diez años, cinco túneles. Si no hubiera sido por la salida a la luz de sus negocios privados, Villoria habría inaugurado en pocos días el sexto túnel de la era Álvarez del Manzano: el subterráneo de O"Donnell.
"Soy el 'pim pam pum"
Junto a Villoria, el poderoso Echeverría ha sido el político municipal más fustigado por las críticas en los últimos tiempos: hace seis meses presentó una ordenanza de Circulación que multaba a los peatones que corrían por la calle "molestando" y que permitía a la grúa llevarse coches de la zona ORA; en enero se descubría que su número dos, el director de Servicios de Tráfico y Seguridad, conducía sin carné, ni seguro, ni permiso de circulación; un mes más tarde, cuando se recuperaba de este mazazo, saltó el escándalo de las multas falsificadas por policías, que el mismo concejal de Hacienda, Pedro Bujidos, describió como "lío de mucho cuidado". Desde la oposición reclamaron la dimisión del edil de Seguridad. Echeverría, una mañana, reconoció: "Me he convertido en el pim pam pum de este Ayuntamiento".