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lunes, 7 de diciembre de 1998

El último cine español llega a Budapest con una muestra de 10 películas

Julieta Rudich Budapest 7 DIC 1998
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El último cine español llega por primera vez a Hungría. En Budapest, y hasta el 11 de diciembre, se proyectarán 10 películas en una muestra variada, aunque breve, de cine español. El ciclo se inauguró el sábado pasado con un pase de Secretos del corazón, de Montxo Armendáriz.A la apertura de estas jornadas, organizadas por la Embajada de España en Budapest en el marco del VI Festival de Cine Europeo, asistieron, en representación del cine español, la actriz Charo López y el productor y vicepresidente de la Academia de Cine Andrés Santana. También estuvo presente el director Pedro Olea, con su filme El maestro de esgrima.

En la primera proyección, en el cine Zindad, una sala de 154 butacas, muchos jóvenes se sentaron en el suelo mientras otros se quedaban sin entrar. Impresionada por la acogida, Charo López constató el gran interés: "El cine español es aquí tan desconocido como para nosotros las películas húngaras".

Pensando en futuros proyectos de cooperación con las nuevas democracias del centro y del este de Europa, el productor Andrés Santana, vicepresidente de la Academia de Cine, indicó que no hay falta de demanda de cine europeo, pero el problema es el de siempre, "el dominio norteamericano de la distribución".

Además de las dos películas mencionadas, se mostrarán otros ocho filmes españoles más: El día de la bestia, de Àlex de la Iglesia; Las largas vacaciones del 36, de Jaime Camino; Éxtasis, de Mariano Barroso; Belle époque, de Fernando Trueba; Justino, un asesino de la tercera edad, de La Cuadrilla; Mi nombre es sombra, de Gonzalo Suárez, y La buena estrella, de Ricardo Franco.

 
 

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