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miércoles, 23 de septiembre de 1998
Crítica:CINE

Un policiaco lleno de sexo

  • "UN BUEN NOVIO"
Augusto Martinez Torres 23 SEP 1998
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Detrás del poco apropiado título Un buen novio no se esconde la tradicional comedia de ejecutivos, sino el segundo largometraje escrito y dirigido por Jesús Delgado. Un irregular policiaco, pero con una interesante historia triangular en su interior, que ha conseguido ganar el premio a la mejor película en la última edición del festival alicantino de L"Alfàs del Pi.Narra una desigual historia que se sitúa a un doble nivel, el puramente policiaco y el complejo triángulo erótico creado entre el inspector de policía encargado de encontrar a los autores de un atraco, la muchacha con la que está a punto de casarse y un antiguo y misterioso novio que consigue enloquecerla a niveles sexuales.

El problema de Un buen novio es que como policiaco resulta poco atractivo, repetitivo e incluso inverosímil, además de pertenecer al subgénero en que el asesino resulta ser quien menos podía imaginarse. Sin embargo, en contraposición, funciona bien el triángulo sentimental, con una carga erótica muy efectiva y que no es habitual en las actuales producciones españolas.

Esto se debe, en buena parte, al excelente trabajo de la desconocida Natalia Verbeke, que consigue dar fuerza y credibilidad a su personaje y además que la película suba mucho cuando se sitúa ante la cámara y la acción gira a su alrededor. No tarda en convertirse en el centro de la atractiva historia triangular, bien apoyada por Fernando Guillén-Cuervo, a pesar de su bastante imposible papel, y Adolfo Fernández, a quien ya han encasillado en ambiguos personajes duros.

El director Jesús Delgado parece muy consciente de los errores del guión de la película y de la gran fuerza de su actriz, por lo que recurre a todo tipo de facilones trucos narrativos.

 
 

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