Mueren los 229 ocupantes de un avión suizo que estalló en vuelo sobre Canadá

Los equipos de rescate trabajaban anoche con fuerte lluvia y grandes olas en las costas de Canadá en busca de los cadáveres de las 229 personas que viajaban a bordo del avión de Swissair que se estrelló en la noche del miércoles tras estallar en pleno vuelo. La compañía suiza, famosa hasta ahora por su seguridad, informó que no se confía en encontrar supervivientes. Los expertos no han podido hasta el momento precisar el fallo mecánico que habría provocado el accidente, pero ha sido descartada la posibilidad de una acción terrorista. El piloto del avión, un MD-11 de la compañía McDonnell Douglas, solicitó un aterrizaje de emergencia en el aeropuerto canadiense de Halifax después de haber informado sobre la existencia de humo en la cabina. Momentos después el aparato desapareció de los radares. Entre las víctimas del accidente se encuentra el profesor norteamericano Jonathan Mann, pionero en la lucha contra el sida. Ese vuelo, que cubre la ruta entre Nueva York y Ginebra, las dos sedes de la ONU, es frecuentemente utilizado por funcionarios de esa organización.

* Este articulo apareció en la edición impresa del Viernes, 4 de septiembre de 1998

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  • El piloto solicitó aterrizar de emergencia tras detectar humo en la cabina