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Entrevista:

"Hay sevillanos que parecen de Filadelfia"

SevillaAcaba de ser abuelo por décima vez, pero el cartel del pintor Ricardo Cadenas lo ha devuelto a sus años mozos. "Ese cartel ha resumido 60 años de un torero", dice Pepe Luis Vázquez, "la postura es del siglo pasado; el traje de torear, de principios de siglo, y la naturalidad, la de siempre". Pepe Luis tomó la alternativa el 15 de agosto de 1940 de la mano de Pepe Bienvenida, con Rafael, Gitanillo de Triana, de padrino. Nació el 21 de diciembre del 21. Es el mayor de siete hermanos, padre de siete hijos.

Pregunta. ¿Va a los toros?

Respuesta. Empecé por no ir a ver a mi hijo y me acostumbré a no ver a los demás.

P. De no ser por San Bernardo, la Triana taurina se merienda a Sevilla...

R. San Bernardo ha sido muy clásico con los toros. Tenía el matadero al lado, donde trabajaron mi padre y mi abuelo, y donde yo mismo empecé a trabajar cuando era casi un niño.

P. ¿Era el matadero una buena escuela para ser torero?

R. En el matadero, yo tenía dos misiones. La primera era mirarles la boca a las reses que mataban. Por la boca se sabía la edad, y por la edad se establecía el precio. ¡Cómo han cambiado los tiempos! Ahora, para herrar las reses, tiene que estar la Guardia Civil presente. La otra tarea era llevar las cuentas en la oficina.

P. ¿Qué Pepe Luis Vázquez es el del cartel?

R. Debía tener unos 22 años. Le dejé al pintor una foto que me hizo en México un fotógrafo que no sé qué vinculación tenía con la República.

P. ¿Qué relación tuvo con la afición del exilio?

R. Mi padre era muy amigo de Angelito, un cuñado de Diego Martínez Barrio que tenía una barbería en la puerta de la Carne. Cuando a don Diego lo hicieron presidente del Gobierno republicano, nombró a Angelito algo de los Alcázares. Gracias a eso conocí los Alcázares por dentro que ni los moros cuando lo hicieron. Cuando llegué a México para torear, uno de los primeros que llegó al hotel fue Angelito.

P. ¿Hay un toreo sevillano?

R. La ciudad pone el ambiente, el airecillo. Algo influye, pero les influye a algunos. Hay toreros de aquí que parece que han nacido en Filadelfia.

P. ¿Quiénes mandaban en las primarias del toro?

R. Había muy buenos toreros. Todos eran candidatos a partir el bacalao.

P. ¿Se torea ahora mejor que antes?

R. Ahora va mucha más gente y el toro es mucho mayor. Antes, la afición tenía más peso por la sabiduría. El toro es mayor, pero se mueve muy poco.

P. Del matadero a la Maestranza, Pepe Luis revolucionó la dieta mediterránea: cola de toro en cartucho de pescado.

R. Lo del cartucho de pesca do no lo había visto hacer nunca. Mi abuelo era muy amigo del Espartero y él sí se lo vio hacer. Se recibía al toro con la muleta plegada, como si no tuvieras nada en la mano.

P. ¿Se siente un superviviente?

R. Me he escapado, piensa uno. Gracias a Dios. Hay que saber, pero, amigo, también hay que tener suerte. La sabiduría es principalísima; uno se escapa muchas veces porque lo intuye.

P. 15 de agosto del 40. ¿Qué imagen se le quedó más grabada de esa tarde en la Maestranza?

R. Que el sinsombrerismo aún no se había implantado.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 23 de abril de 1998

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