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miércoles, 11 de febrero de 1998

El alcalde replica a Europa: "Cañada Real no es una cárcel; que se vaya el que quiera"

  • Presencia Gitana afirma que Álvarez del Manzano dimitiría "si tuviera vergüenza torera"

El alcalde de Madrid, José María Álvarez del Manzano, del PP, replicó ayer al experto del Consejo de Europa que consideró "intolerables" e "inconcebibles" las condiciones de vida que sufren las familias del poblado chabolista situado junto al vertedero de Valdemingómez. "Cañada Real no es una cárcel; el Ayuntamiento no obliga a nadie a quedarse ahí. Se pueden ir mañana mismo", contestó el alcalde. Su gobierno obligó en 1994 a 22 familias que vivían en el Camino de los Toros, en San Blas, a trasladarse a Cañada Real, cerca del vertedero de Valdemingómez.

La asociación Presencia Gitana, cuyas reiteradas denuncias sobre la situación del poblado chabolista de Cañada Real motivaron la investigación del Consejo de Europa sobre este poblado, mostró ayer su malestar por las declaraciones del alcalde. El presidente de la asociación, Manuel Martín Ramírez, tildó las palabras del regidor como una "salida de pata de banco más" de Álvarez del Manzano. Y señaló: "Don Antonio Machado decía: 'A preguntas sin respuesta, quién dará contestación'. Y añadía: 'De diez cabezas, nueve embisten y una piensa. Es fácil ver que el bruto se descuerna por la idea".Ramírez aseguró que el alcalde había "faltado al respeto" al Consejo de Europa al no atender sus sugerencias para resolver el problema de alojamiento de las familias de Cañada Real. Y añadió: "Lo que ha dicho el alcalde es lo mismo que las autoridades dicen a las familias gitanas para dividirlas. Es una amenaza de juzgado de guardia". Presencia Gitana entiende que el caso de Cañada Real es "un problema de lesa humanidad". "Es muy grave", señaló Martín Ramírez, "que al alcalde no le quede ni un ápice de sensibilidad para entender que la responsabilidad es netamente suya, prolongadamente suya, 1.365 días suya. Parece mentira que no tenga nadie a su alrededor, ni siquiera su confesor espiritual, que le haya explicado que se está metiendo en el barro y ha condenado a estos seres humanos a la inmundicia".

Ramírez recuerda que en abril de 1997, el gobierno municipal del PP se comprometió a realojar a las familias de Cañada Real en dos meses. "Y ahora salen con éstas", recalca Ramírez. "Algo le pasa al señor Álvarez del Manzano. Debe de estar muy estresado por otras prioridades que le embargan. Si tuviera vergüenza torera y entendimiento de lo que es la razón de Estado, la moral, la ética, la responsabilidad, el eco del ridículo espantoso que hace el Gobierno español en todos los foros internacionales por culpa de Álvarez del Manzano, el alcalde tenía que haber pedido perdón por la felonía que ha cometido con estas familias y después haber planteado su dimisión como se hace en cualquier democracia avanzada".

Nicasia de la Cruz, concejal de IU, también criticó las declaraciones de Álvarez del Manzano: "Son opiniones lamentables, el alcalde no tiene memoria. Él fue quien llevó a esa gente junto al vertedero".

El informe del Consejo de Europa que ha destapado la polémica señala: "Hay razones que obligan a una urgente intervención del Consejo de Europa: la situación manifiestamente degradada de la población que vive en Valdemingómez. Se impone un rápido final a esta situación".

Realojo

El experto que investigó durante abril de 1997 las condiciones de vida del asentamiento chabolista solicitó el urgente realojo de las familias que viven junto al vertedero de Valdemingómez y aconsejó al Ayuntamiento que pidiera ayuda económica al estado y al Consejo de Europa.El alcalde recalcó ayer que el Consejo de Europa "sabe que el Ayuntamiento de Madrid es uno de los de Europa que más están haciendo por la población marginal". En ningún momento se refirió Álvarez del Manzano al realojo de las familias que malviven desde hace cuatro años en la Cañada Real.

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