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PUBLICACIONES

La revista 'Cal Viva' abre sus páginas a la imaginación literaria y gráfica

Todo aquel que tenga algo que contar, que lo cuente. Con palabras o imágenes. Pero siempre de forma bella. Éste es el lema de la revista Cal Viva, una suerte de isla en el solitario mar de las publicaciones culturales para jóvenes de Madrid."Todo aquel que quiera publicar, sin ser escritor profesional, diseñador o periodista, puede hacerlo desde ahora mismo: nuestras páginas están abiertas de par en par", asegura Brigitta Kramer, directora de la revista, que ha asumido con desenvoltura el riesgo de pilotar una apuesta de este tipo, editada por Félix Piñuela bajo una idea gráfica de Boke.

El control de calidad es, empero, riguroso. "Queremos que la gente interprete un tema que cada mes le proponemos, desde los crímenes, hasta la memoria, el sexo o la luz", dice Kramer, nacida en Múnich.

"Se trata de jugar con formatos, desplegar figuras con palabras, dar rienda suelta a la imaginación literaria y artística", señala.

"La idea central es la de calidad, unida a la de pluralidad", reconoce Ulla Keller, redactora jefa y muniquesa como Kramer. "Hay espacio abierto para el talento", señalan ambas.

El cuarto número de esta revista mensual con vocación monográfica está dedicado a la dualidad en un sentido amplio.

El Equipo Límite, formado por damas valencianas, ha llevado dos gráciles desnudos al pórtico de la revista.

Cal Viva. La dualidad. 700 pesetas. Basauri, 17. Aravaca. Información en el teléfono 372 86 70.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 20 de enero de 1998