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Miguel Narros sucumbe ante la picardía, osadía y desvergüenza de Lope de Vega

El director estrena 'La discreta enamorada' en el Festival de Teatro de Almagro

El director Miguel Narros vuelve, a poner u oficio y su prestigio al servicio de la Compañía Andrea D'Odorico y de Lope de Vega. La discreta enamorada, comediade intriga y enredos, inspirada en una novela de Boccaccio, se estrenará el miércoles dentro del Festival de Teatro Clásico de Almagro, con un reparto encabezado por Berta Riaza, Paco Casares, Natalia Menéndez, María Luisa San José y Juanjo Artero, entre otros actores. Todos parecen enamorados de este divertido texto del que Narros llega a decir: "Nunca Lope utilizó tanta picardía, osadía y desvergüenza".

"Tenía ganas de hacer un clásico nuestro y me pedía el cuerpo que fuera divertido, sin duda La discreta enamorada reunía todos los preceptos que Lope de Vega metió en su arte de hacer comedias", dice Narros de los motivos que le impulsaron a realizar esta obra de la que está enamorado y que define como una de las más pícaras y enredonas de Lope.Narros es de los directores que cuando van a abordar un montaje ya tiene más o menos claro con qué profesionales quiere trabajar, al contrario que otros que lo primero con que cuentan es con un proyecto o un texto y a partir de ahí inician la búsqueda del reparto. No obstante siempre lleva a cabo pruebas por si su olfato olvida otros aromas interpretativos.

La aportación de este director, uno de los más sólidos y populares que ha dado la escena en España, al montaje de esta desternillante comedia de Lope, la cuenta el propio Narros: "Ha consistido en convertirla en una obra viva para que los problemas y los personajes sean creíbles, para que ese enredo, que también encontramos en los autores de vodeviles franceses decimonónicos, transmita la osadía, la picardía y la desvergüenza de Lope".

Natalia Menéndez, una de las firmes promesas escénicas de nuestro país, es la que se lleva la palma en cuanto a enredona y picaruela en el papel de Fenisa, una descarada sin límites, aunque tampoco le queda a la zaga, en cuanto a desvergüenza se refiere, el personaje de la cortesana Gerarda interpretado por una divertida María Luisa San José.

Narros ya lleva años apartado del teatro institucional. Su última experiencia fue como director del Teatro Español, cuando el Ayuntamiento de Madrid estaba en manos socialistas. Desde entonces no ha parado de trabajar y en los últimos tiempos se ha convertido en uno de los pilares de la Compañía Andrea D'Odorico, que ha convertido a este escenógrafo y figurinista, que ya venía trabajaba en equipo con Narros desde hace décadas, en productor.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 18 de julio de 1995