Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra
Entrevista:

"A Garzón lo están utilizando como a un guiñol"

Rafael Vera, ex secretario de Estado para la Seguridad, vive estos días la angustia de su citación para declarar ante el juez Baltasar Garzón como inculpado en el caso GAL. Vera, que ayer volvió a hablar con EL PAÍS, está convencido de que esa citación es inminente y de que puede acabar en la cárcel, como ya lo está, desde el pasado 9 de enero, el que fuera su secretario personal, Juan de justo. El ex secretario de Estado afirma que él es responsable de todo aquello de lo que pueda acusarse a su colaborador, pero asegura que los presumibles cargos de encubrimiento de asesinato, malversación de fondos y evasión de capitales no pueden sostenerse sobre prueba alguna. No obstante, Vera no rechaza que algunos elementos circunstanciales, como los viajes de De Justo a Suiza, puedan dar pie a la sospecha. Y añade que no puede desmontar esos elementos circunstanciales para no revelar secretos de Estado. El ex secretario de Estado asegura que el juez Garzón actúa contra él por "animadversación" y como un "guiñol" de una "trama" contra el Gobierno. Por eso duda entre seguir el consejo de sus abogados -recusar al magistrado- o presentarse a declarar con pruebas que él cree que pueden dar un giro al caso. Vera es el más alto responsable político afectado por el sumario que instruye Garzón. EL PAÍS recoge estas declaraciones por el interés social que despierta el caso y sigue abierto a todas las demás informaciones y puntos de vista relevantes que se produzcan.

Rafael Vera es consciente de que en los próximos días puede acabar entre rejas. El suyo parece un encarcelamiento anunciado y, de hecho, hoy debe comparecer ante el instructor del caso GAL. La entrevista se celebra en un piso prestado de los alrededores de Madrid. Vive rodeado de un impresionante, aunque discreto, aparato de seguridad. Aparenta tranquilidad y a veces sonríe. Las canas que pueblan su cabello son quizá la expresión más palpable de lo que bulle en su cerebro. Tiene "la firme convicción de que el juez Baltasar Garzón está actuando con parcialidad" en el caso GAL. Y añade que el magistrado es un "guiñol" del que se sirven quienes mueven los hilos de la presunta trama urdida contra el Gobierno. "Si voy a la cárcel, voy a la cárcel con honra; no por haberme quedado con dinero", asegura.Pregunta. ¿Por qué recibió usted con tanta frecuencia a las esposas de los policías José Amedo y Michel Domínguez?

Respuesta. Amedo y Domínguez, cuando estaban en prisión, eran vistos como héroes por sus compañeros y por parte de la sociedad. Una de mis misiones era mantener la moral y los valores de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad para combatir el terrorismo. Y6sentía la presión de algunos sectores para que Amedo y Domínguez tuvieran un trato razonable y no se les considerase como delincuentes comunes. Además, Amedo tuvo un confidente muy importante en HB y había aportado informaciones de mucho peso en la lucha antiterrorista. Esa presión me empujaba a recibir a sus mujeres.

P. Eso hace pensar que ustedes no investigaron los indicios sobre la implicación de policías con los GAL porque sus compañeros veían mal que se les investigara.

R. No. Lo que pasa es que nosotros teníamos que investigar todo el fenómeno terrorista: ETA, GRAPO, Exercito Gerrilleiro do Pobo Galego, Terra Lliure, la ultraderecha, el terrorismo internacional y, además, los GAL. Con la diferencia de que los GAL actuaban en Francia. Los propios franceses tenían su lista de prioridades. Nosotros hicimos lo que pudimos, hasta el extremo de que los terroristas del GAL detenidos en Francia lo fueron a iniciativa nuestra, aunque es verdad que el Ministerio del Interior no luchó contra los GAL con la misma intensidad que contra ETA.

P. ¿Por qué desaparecen los GAL en 1987?

R. Porque todos los elementos que funcionaban con los GAL empiezan a ser detenidos. Eso indica que no es una organización fuerte y que no tiene un apoyo muy fuerte, porque si fuese así y contara con apoyo del Gobierno ¿por qué iban a desaparecer los GAL si todavía había actividad de ETA? No había razón alguna para que desapareciesen y si lo hacen es porque desaparece el fenómeno golpista, el ruido de sables, porque el Gobierno ejerce un control fuerte sobre los cuerpos de seguridad... Se nota que se manda en los cuerpos de seguridad y no lo contrario.

P. Ahora, 10 años después, usted puede Verse encausado como encubridor por indemnizar presuntamente a Amedo y Domínguez para comprar su silencio. ¿Qué tiene que decir de eso?

R. Eso no es verdad. Eso es mentira. Las pruebas que tiene el juez Garzón son los testimonios de Amedo y Domínguez sobre una supuesta cuenta que existe en Suiza y que dicen que abren sus esposas por sugerencia mía; y el viaje a Suiza de Juan de Justo, mi secretario particular.

P. Usted tendrá que explicar para qué viajaron Juan de Justo y otros funcionarios a Suiza por orden suya.

R. Si me pregunta el juez, yo me voy a acoger al secreto. No puedo explicar las razones por las que he mandado a Suiza a un funcionario, sobre todo cuando eso afecta a temas importantes de la seguridad del Estado. Por ejemplo, en la primera fase de investigación de los GAL, con la condena final de Amedo y Domínguez, se nos preguntó [a Interior] sobre los fondos reservados y dimos información concreta sobre los gastos que habían hecho a Portugal en relación con la lucha antiterrorista.

P. ¿ Puede revelar ahora algunas de las causas por las que usted encargó a algún funcionario ir a Suiza?

R. Hubo un viaje que se hizo para conectar con una persona que nos iba a dar datos sobre las cuentas de un gran narcotraficante. en ese viaje se llevó un dinero importante para pagar a ese informador.

P. ¿Pagó mensualmente a Amedo y Domínguez para cerrarles la boca?

R. Eso no es verdad. Sí es cierto que se les mantuvieron las nóminas un tiempo. Después sólo se les ayudó a sus mujeres para orientarlas a determinados médicos, pero no se les dio prestación económica.

P. Lo que parece claro, sin embargo, es que los GAL necesitaban una financiación y que no son los policías o los ultraderechistas quienes ponen el dinero de su bolsillo.

R. Si los GAL se han financiado de los fondos reservados, es que los fondos reservados son como la lámpara de Aladino. En 1983, Interior tenía 500 millones y si esto sirvió para todo lo que se dice, yo sería mejor ministro de Hacienda que Solbes. Había empresarios dispuestos a facilitar muchos más medios económicos que los 500 millones de fondos reservados. En un año o seis meses, les daba igual. Los 500 millones eran algo mínimo al lado de los números que se han barajado estos días. Algún día sabremos si Amedo y Domínguez manejaron fondos reservados u otros fondos.

P. Esta hipótesis que usted sigue manejando ahora de que detrás de los GAL puede haber empresarios es la misma que se barajó hace 11 años desde Interior.

R. Es que no hay otra. Los fondos no han servido para eso porque no daban para eso.

P. Y, sin embargo, nunca se ha detenido a empresarios en relación con los GAL...

R. Porque un empresario da dinero negro.

P. Usted mismo reconoce que hubo empresarios que fueron a hablar hasta con el ministro José Barrionuevo y que estaban dispuestos a lo que fuese para acabar con ETA. ¿No era eso una pista clara a seguir?

R. Pero esa pista se acaba ahí mismo. Había mucha gente dispuesta. ¿Vas a investigar a toda esa gente? ¿íbamos a investigar sólo a los que pagaban a los GAL y no a los que pagaban el chantaje de ETA? Para nosotros era mucho más importante el fenómeno ETA que el fenómeno GAL.

P. ¿No estaban cometiendo ya esos empresarios un delito de conspiración para delinquir al hacer esa oferta a Interior? R. No. Ellos ofrecían el dinero por si nosotros no lo teníamos. Para lo que fuese. Y podían referirse a cuarteles, equipos o fondos reservados para pagar confidentes. Yo no lo entendía como un donativo para los GAL.

P. ¿Cree que Garzón le imputa a usted ser encubridor de los GAL sin prueba alguna?

R. Lo que me sorprende es que aya metido en prisión a mi secretario [Juan de Justo] y no me haya metido a mi. El encubrimiento es curioso. ¿Qué encubre? ¿El asesinato cometido por ds personas que ya han sido condenadas? ¿Por qué lo hace ahora Garzón? Esa acusación la ha incorporado ahora, al volver de Suiza, tras hablar con el juez Pascal Perraudin. ¿Por qué? Porque si quiere la colaboración de Perraudin, no la va a conseguir por los conceptos de malversación o evasión de capitales que también parece que se me quieren imputar, sino por el terrorismo, que es la vía que abre las puertas en Suiza para investigar cuentas corrientes.

P. Pero Garzón hará eso sobre la base de indicios o pruebas. En concreto, por el pago de cientos de millones a ambos ex policías...

R. Lo dudo mucho. ¿Sabe Garzón si esa supuesta indemnización a Amedo y. Domínguez se la hemos dado por. los delitos que ellos ya han cumplido o si se la hemos dado por otras cosas?

P. Entonces, ¿usted admite que Interior ha indemnizado a Amedo y Domínguez?

R. No. Pero quiero saber si Garzón les adjudica esa supuesta indemnización, que insisto que es mentira, por el tiempo que han estado en prisión o para que estos señores callen en el futuro lo que saben. Según dicen Amedo y Domínguez, es por el tiempo que han estado en prisión y porque en el futuro tienen una situación muy difícil. Esas acusaciones están mal construidas. El juez incorpora artificialmente contra mí la acusación de encubrimiento de asesinato.

P. Entonces, ¿hay en este caso un objetivo político?

R. No tengo la menor duda. Vamos a verlo la semana que viene coincidiendo, curiosamente con el debate sobre el estado de la nación. De lo que se trata es de echar porquería contra mí. Una cosa es el GAL sin corrupción económica y otra es el GAL con corrupción económica. El GAL sin corrupción económica puede ser comprendido, aceptado y hasta aplaudido en algunos sectores de la sociedad. Pero si al GAL se le incorpora corrupción económica, es otra cosa. Y llegan a pasar cosas como las declaraciones del lehendakari Ardanza, que ha dicho que ha habido señores que no querían que acabara el terrorismo porque se estaban enriqueciendo. Eso es tremendo. Se trata de echar porquería a inculpados en el caso GAL, como lo referente a mi patrimonio y al de mi familia. Esa es la campaña: echar basura sobre Rafael Vera para crear el clima de alarma social que nos permita ingresarle en prisión.

P. ¿Qué papel juega en esa campaña el juez Garzón?

R. Le están utilizando. No creo que esté en la conspiración. Es un instrumento que lo mueven a su antojo, como un guiñol, y hay una cabeza que piensa, a la que ha designado con la letra Z Julián Sancristóbal [ex director de Seguridad]. Sé quién es esta persorta pero no lo voy a decir hasta que tenga las pruebas concluyentes. El señor Z es un hombre muy inteligente, no es un político, pero puede tener aspiraciones de serlo.

P. ¿Qué se pretende al atacarle a usted?

R. Erosionar al Gobierno. Algunos partidos tienen la tentación de usar esta vía. Por eso pido a CiU que no retire el apoyo al PSOE. Los que quieren que se produzca el cambio, que lo hagan por la vía democrática: la moción de censura.

P. ¿Usted se considera inocente? ¿O hay algunos aspectos en los que no lo es tanto?

R. Sin ninguna duda. Un secretario de Estado para la Seguridad tiene aspectos de los que no se siente satisfecho. Pero no los digo ni lo voy decir nunca.

P. ¿Cómo se va a defender ante lo que se le avecina?

R. No tengo seguro si voy a recusar a Garzón o no. Hay elementos objetivos para recusarle, como la manifiesta. incompatibilidad que hay entre el juez Garzón y Yo. Creo que la recusación puede prosperar por esa animadversión, sobre todo, porque él quería ser secretario de Estado para la Seguridad cuando yo lo era.

P. Reconocerá al menos cierta responsabilidad en el caso de Luis Roldán.

R. Yo padezco el síndrome Roldán. Me levanto pensando en Roldán y tengo cierto sentimiento de culpabilidad por no haber descubierto sus actividades. Pero es que creo que antes que nosotros tenían que haber sospechado los que estaban con él en la dirección de la Guardia Civil. Y sus secretarios y colaboradores no lo sabían...

P. Usted asistió a muchos entierros de policías y guardias civiles asesinados por ETA.

R. Sí. Y he visto tanto odio en la mirada de tantas personas... Pero no sólo odio hacia los terroristas y quienes les jaleaban, sino a los responsables políticos qué estában allí. ¡A mí me han mirado con odio en muchos entierros! Y a uno le entra sensación de impotencia porque piensas que no estás haciendo lo suficiente para acabar con el terrorismo. En ese ambiente, cualquier persona que no se controle puede, con la colaboración y el respaldo económico de otros, montar un grupo para pasar a Francia a matar terroristas o lo que sea.

P. ¿Qué hizo Interior cuando tenía datos de la participación de policías en esas actividades, terroristas? ¿No era sospechoso que aparecieran en manos de activistas de los GAL fotos de etarras y otras informaciones de claro origen policial?.

R. Aquello se investigó, pero no se llegó a ninguna conclusión. Esos datos estaban en muchos sitios: en cuarteles y comisarías y en Francia. Esas informaciones acababan incluso en manos de la prensa y han aparecido antes de que la policía hiciese la operación. Recuerdo que los etarras llevaban en el bolsillo una versión liliputiense del plan antiterrorista ZEN, hecho en 1983.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 3 de febrero de 1995

Más información

  • RAFAEL VERA EX SECRETARIO DE ESTADO, PARA LA SEGURIDAD
  • "Esa es la campana: echar basura sobre Vera para crear el clima que permita encarcelarlo""Hay un objetivo político. Vamos a verlo durante el debate del estado de la nación"