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NECROLÓGICAS

Roberto Arce, publicitario

Si la publicidad fascina, manipula o compite con las más innovadoras expresiones estéticas, si su discurso está agotado o sus límites desbordados hasta la abyección es motivo hoy de tanto congreso y de tanta declaración torticera de contrictos ejecutivos y creativos.En la historia de la publicidad en España hay un nombre inolvidable, Roberto Arce (1923-1995), quien en los lejanísimos sesenta fuera capaz de poner medias de mujer en las robustas piernas de Di Stéfano, anunciar tabaco sugiriendo menor consumo o utilizar irónicamente el metalenguaje anunciando sus propios anuncios.

Preocupado siempre de modo obsesivo por la dimensión ética en la publicidad, tozudamente se negó a renunciar a sus, principios como jamas renunció a su ideario republicano. Obsesionado por la amnesia histórica en nuestro país, parece justo, de justicia y justeza, recordarlo.-

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 18 de enero de 1995