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martes, 12 de abril de 1994

La evolución de los objetos domésticos en mil cacharros

Relojes de sol, plumas estilográficas, ollas a presión, candiles, pizarrines, cuentos, calculadoras, caballos de cartón, videojuegos y envases de plástico. Más de mil objetos domésticos, utilizados a lo largo de la historia, se exhiben en La casa y sus maravillas, una muestra que recorre la vida de los utensilios más utilizados y analiza su repercusión en la sociedad. La exposición está dividida en 12 apartados: Al levantarnos estudia la historia del reloj; En el cuarto de baño, la importancia del agua en nuestras vidas; Preparando la cartera, el ayer y hoy de los enseres utilizados en el colegio; Las labores de la casa destaca la importancia del motor en todos los aparatos de uso casero; La electricidad en casa, del candil a la bombilla; Tener un hobby, en esta sección se incluyen aficiones como la fotografía; Escuchar música, del fonógrafo al disco compacto; Historia de la comunicación, evolución del correo al teléfono, o La historia del envase, donde se enseña la importancia del reciclaje.

Unos cuatro años han tardado Rafael Pulido y Candy Campiña, organizadores de la muestra, en recopilar todos los cacharros. Unos proceden de los contenedores de basura, de las campañas de recogida del Ayuntamiento de Madrid o han sido comprados en tiendas del Rastro. Pero todos tienen historia.

El paseo por la muestra incluye el relato de anécdotas y de datos insólitos. Como que Graham Bell no fue el primero en inventar el teléfono, sino que fue el profesor alemán Johann Philipp Reis, quien lo inscribió en 1861 en la Sociedad de Inventores de Francfort 15 años antes de su comercialización por Bell. O la historia de la pluma estilográfica, que cuenta cómo un agente de seguros llamado Watermann ideó el artefacto después de ver cómo el tintero de su pluma caía sobre una sustanciosa póliza de seguros.

También sorprende descubrir que la socorrida olla a presión se inventara en 1681 en Francia por Denise Papin, pero en aquella época resultó ser un fracaso. "A la gente le llaman la atención los objetos antiguos y los relacionan siempre con los de las casas de los pueblos", dice Pulido.

La casa y sus maravillas. Centro Cultural Fernando de los Ríos (Camarena, 10). Hasta el 21 de abril. Grupos escolares, de 10.00 a 13.00 y de 15.00 a 17.00. Público en general, hasta las 20.00. Gratis.

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