La mitad de los que llaman al Teléfono del Vecino son jubilados

La mitad de las casi 10.000 llamadas que recibió el Teléfono de los Vecinos en 1993 procedían de ancianos. Los mayores marcan el 532 92 32, número de este servicio inaugurado en la primavera de 1990 por la Federación Regional de Asociaciones de Vecinos de Madrid (FRAVM), para resolver sus dudas y necesidades sobre pensiones y plazas de residencias.Sus consultas han ido aumentando desde hace un año. En ello ha influido la campaña de envío de cartas informativas sobre este servicio a jubilados de distritos envejecidos, como Centro y Chamberí.

Los asuntos que más preocupan a la generalidad de los usuarios son los problemas con los alquileres y las comunidades de vecinos. También hay numerosas llamadas sobre temas de consumo: productos defectuosos o servicios mal prestados.

La acumulación de basura en las calles y los retrasos para conseguir citas con los especialistas médicos constituyen otros de los quebraderos de cabeza de los madrileños que marcan este número.

En el Teléfono de los Vecinos, el ciudadano recibe información directa o consigue que le remitan a aquellos servicios o entidades que puedan orientarle acerca del motivo de su llamada. Su horario de atención va de diez a dos por la mañana y de cinco a ocho de por tarde.

* Este articulo apareció en la edición impresa del Martes, 11 de enero de 1994