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La guerrilla salvadoreña suspende la desmovilización de sus combatientes

La guerrilla salvadoreña se niega a cumplir sus compromisos de desarme con el argumento de que el Gobierno no aplica los acuerdos para que los rebeldes puedan reinsertarse en la vida civil.Esta semana debía completarse el desarme de tres quintas partes de los rebeldes, unos 8.000 hombres, según los acuerdos firmados por el Gobierno y la guerrilla en enero pasado, pero sólo se ha desmovilizado un 20%.

"Nosotros no somos ingenuos y no vamos a permitir la acumulación de incumplimientos por parte del Gobierno", declaró el viernes Joaquín Villalobos, uno de los firmantes del acuerdo de paz auspiciado por las Naciones Unidas y comandante del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN).

El ministro de la Presidencia, Óscar Santamaría, calificó de "inaudito" que el FMLN frene el desarme como medida, de presión para que se apliquen los programas de reinserción. Al igual que el presidente Alfredo Cristiani, recordó que esos programas dependen de la ayuda internacional para la pacificación de El Salvador, que está llegando lentamente.

Representantes del Gobierno y del FMLN se reunieron la semana pasada para tratar de solventar esta crisis, que representa el mayor riesgo para un acuerdo que puso fin a 12 años de guerra civil en El Salvador pero, según la comandante guerrillera Nidia Díaz, el diálogo fue infructuoso.

El asesinato del líder sindicalista de izquierdas Iván Ramírez añadió tensión a la crisis. Raúl Hércules, portavoz del FMLN, señaló que "el asesinato fue cometido en el más puro estilo de los escuadrones de la muerte". Ramírez fue tiroteado por unos desconocidos cuando salía de un restaurante en la madrugada del viernes pasado.

* Este articulo apareció en la edición impresa del Domingo, 2 de agosto de 1992