Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

Clinton, favorito en Carolina del Sur, aperitivo del 'supermartes'

George Bush y Bill Clinton tenían previsto ayer ganar, y ganaron, con comodidad en las elecciones primarias de Carolina del Sur, como anticipo a un triunfo mayor el próximo día 10, el supermartes, cuando se votará en 11 Estados.Los comicios de ayer eran los primeros en los que participaba el antiguo dirigente del Ku Klux Klan que se hizo famoso el año pasado en Louisiana, David Duke. Según sondeos tomados por las cadenas de televisión, entre los republicanos Bush consiguió el 65% de los votos, Buchanan el 28% y Duke el 7%. Entre los demócratas, Clinton obtuvo el 67%, Paul Tsongas el 16%, y Harkin y Brown el 5% cada uno.

El presidente Bush quiere empezar en Carolina del Sur su escalada de popularidad, después de una semana desastrosa que empezó con resultados poco convincentes en Georgia, Maryland y Alabama, y terminó con una fuerte polémica entre la Casa Blanca y la prensa.

Cada día que pasa se demuestra mejor que el equipo de la campaña de Bush está nervioso por los buenos resultados que está consiguiendo su contrincante republicano, Pat Buchanan. Lo último ha sido una seria metedura de pata del portavoz presidencial, Marlin Fitzwater, que acusó a los periodistas de la mala imagen de Bush y se refirió al equipo de prensa que sigue al presidente como "esos bastardos vagos".

Fitzwater pidió después disculpas por su vocabulario, pero insistió en que los periodistas no cubren adecuadamente las actividades de Bush, y por eso no recogen en sus crónicas todo el éxito de popularidad que el presidente está teniendo en su gira de cuatro días por siete Estados del Sur. La prensa ha dicho que Bush ha tenido un recibimiento frío en esa gira electoral.

A esta polémica se ha sumado en contra de la campaña de Bush el último dato sobre el desempleo, que eleva el índice al 7,3%, el más alto desde 1985.

En Carolina del Sur, el presidente se ha referido a la necesidad de poner freno a un hombre como Buchanan, que representa el resurgimiento de un racismo desterrado ya de Estados Unidos. Buchanan ha atacado a Bush por la aprobación el año pasado de un nueva ley de derechos civiles. En estas elecciones se pondrá a prueba por primera vez si la participación de David Duke reduce las posibilidades electorales de Buchanan. Por lo que se refiere a los demócratas, Paul Tsongas, que apenas ha hecho campaña en Carolina del Sur, ha renunciado a competir con Clinton en un Estado en el que le reconoce su ventaja.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 8 de marzo de 1992