Crítica:FOLK

La dama celta

La primera visita de la cantautora canadiense Loreena Mc Kennitt, de 34 años, coincide con un periodo de máxima creatividad. Con un primer disco en 1985, otras dos producciones -también por su cuenta-, y ya en una multinacional, The visit, su música, abierta a diferentes culturas (el sitar y la tambura pueden unirse al violín) se está beneficiando del auge de las flamadas nuevas músicas aun cuando sus raíces se hallan en la tradición celta, aprendida de sus padres.Mc Kennitt, que vive en una granja del siglo pasado rodeada de gatos y perros, mostró una presencia fisica de princesa medieval: tez pálida, abundante melena pelirroja, vestido largo de terciopelo negro. Una apariencia etérea bajo la que se intuye una personalidad apasionada y con sentido del humor. De sus ancestros ha heredado el don de la melodía y la armonía. Y es difícil sustraerse al encanto de esas canciones melancólicas, interpretadas con elegancia, delicadeza y sensibilidad.

Loreena Mc Kennitt

Loreena Mc Kennitt (voz, arpa y piano), Brian Hughes (balalaica, guitarra y sitar), Anne Bourne (chelo, teclados , y acordeón), Richard Lazar (percusión), Hugh Marsh (violín) y Stephen Michael Lucas (contrabajo). Colegio mayor San Juan Evangelista. Madrid, 8 de febrero.

Fueron alternándose composiciones propias, textos musicados de Yeats o Shakespeare, y temas tan populares como Greensleewes. Su magnífica voz se escuchó cristalina y potente. Una grata confirmación la de esta dama que cree "que la vida es demasiado corta para hacer las cosas por razones equivocadas".

* Este articulo apareció en la edición impresa del Lunes, 10 de febrero de 1992