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viernes, 17 de noviembre de 1989
ADIÓS A DOLORES IBÁRRURI

Decenas de miles de personas despidieron a Pasionaria

  • Gritos de "¡No pasarán!" y el canto de 'La Internacional' cerraron el homenaje a la presidenta del PCE

Varias decenas de miles de personas despidieron ayer con el canto de La Internacional a Dolores Ibárruri, Pasionaria, en el homenaje celebrado en la plaza de Colón de Madrid poco antes de enterrar los restos mortales de la presidenta del Partido Comunista de España en el cementerio civil de la Almudena, cerca de la sepultura de Pablo Iglesias. Más de 200.000 personas. según el PCE, participaron en la despedida a la histórica dirigente comunista, cuyos restos fueron trasladados a hombros en el inicio y al final del trayecto, de un kilómetro, entre la sede nacional de su partido y el paseo de la Castellana.

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Después de que Rafael Alberti recitase un poema dedicado a Dolores y de que el secretario general del PCE, Julio Anguita, leyese su adiós a la presidenta del partido, las personas que abarrotaban la plaza de Colón -de 11.800 metros cuadrados- y parte de las calles aledañas, escucharon en silencio la voz de Pasionaria. Era una frase que pronunció hace cuatro años en el Palacio de los Deportes, de Madrid, como agradecimiento a la celebración de su noventa cumpleaños: "Muchas gracias por vuestra asistencia a este acto, y ahora voy a cantar una canción".La megafonía difundió una voz recia que, sin ningún acompañamiento, entonaba una canción revolucionaria. Y después, una invitación: "¡Y ahora vamos a cantar todos La Internacional!". La mayoría de los asistentes respondió coreando el himno, puño en alto.

Borge, en la tribuna

En el lugar más destacado de la tribuna se situaron Anguita y su antecesor, Gerardo Iglesias; Tomás Borge, ministro del Interior de Nicaragua; toda la dirección del PCE, así como Alberti, la hija de Pasionaria, Amaya, sus nietos Lolita, Fiodor y Rubén, y su secretaria, Irene Falcón. En segunda fila se encontraba, entre otros, el secretario de organización del PSOE, Txiki Benegas. Diputados electos de IU, como el andaluz Antonio Romero, no pudieron contener las lágrimas.

El féretro había llegado al centro de la plaza de Colón entre gritos de "¡no pasarán!" -la expresión que Pasionaria hizo famosa en la guerra civil- coreados por miles de personas. Mientras el ataúd era subido a la tribuna sonaba en toda la plaza una canción de Ana Belén: "Sí, veremos a Dolores caminar,las calles de Madrid". Alguien situado cerca del jesuita José María de Llanos exclamó: "¡Los comunistas también suben al cielo!".

La comitiva tardó algo más de dos horas en recorrer el kilómetro que separa esa zona de la Castellana y la sede del PCE, donde había permanecido la capilla ardiente desde la noche del lunes.

Dos txistularis, enviados por la Diputación Foral de Vizcaya, interpretaron el Agur Jaunak ("Adios señor", himno vasco de homenaje), mientras Anguita, Francisco Frutos, Francisco Palero y otros cinco dirigentes comunistas sacaban de la sede el ataúd de Pasionaria a hombros poco antes de las cuatro. Poco antes, los dos músicos habían tocado la marcha fúnebre Gernika, de Pablo Sorozábal.

Previamente, la ministra Portavoz del Gobierno, Rosa Conde, y el titular de Relaciones con las Cortes, Virgilio Zapatero, ambos en funciones; el alcalde de Madrid, Agustín Rodríguez Sahagún; el presidente de la Comunidad madrileña, Joaquín Leguina; y la ex directora geneiral de RTVE Pilar Miró habían eritrado en la capilla ardiente para sumarse a la despedida. Conde y Zapatero abandonaron el lugar poco después.

El cortejo comenzó su recorrido entre la multitud en medio de vítores de "Dolores, Dolores" y avanzó varias decenas de metros, en medio de banderas rojas y republicanas, antes de que el féretro, envuelto en una enseña del partido, fuese introducido en un coche fúnebre. A la marcha se sumaron personalidades y dirigentes de otras fuerzas políticas y sociales. Junto a miembros de la dirección de IU, como Pablo Castellano y Cristina Almeida, desfilaron Rodríguez Sahagún, Leguina, Antonio Gutiérrez, secretario general de Comi:siones Obreras; Antón Saracíbar, secretario de organización de UGT; Jon Idígoras, miembro de la Mesa Nacional de HB; IXabier Arzálluz, presidente del PNV, y Kepa Aulestia, secretario general de Euskadiko Ezkerra. Entre los espectadores que presenciaron el paso de la comitiva se encontraba el ex dirigente del PSOE Luis Gómez Llorente acompañado por representantes de Izquierda Socialista.

Durante toda la mañana, desde que a las nueve fuese abierta la capilla ardiente, miles de personas habían desfilado en una sucesión casi ininterrumpida ante los restos mortales de Pasionaria. El PCE cifra oficialmente en unos 70.000 los ciudadanos que han pasado por su sede central desde que la capilla fue instalada en la noche del lunes y hasta las dos de la tarde de ayer, momento en que debió cortarse la fila, que en algunos momentos había llegado a superar los 500 metros. Militantes y simpatizantes del partido de toda España llegaron a lo largo de la mañana, muchas veces tras haber viajado toda la noche en autobús. El partido comunista tenía constancia de la contratación de 615 autobuses y 24 trenes especiales que viajaron a Madrid desde casi todas las capitales.

La relación de los telegramas de condolencia enviados desde España y numerosos países a la cúpula del PCE y a la familia de su fallecida presidenta ocupó más de 19 folios.

Más de 200 coronas

El salón de actos de la sede y el vestíbulo anexo quedaron invadidos por más de 200 coronas de flores, entre ellas, una remitida por el presidente de la OLPI Yaser Arafat, y otra del Comité Central del PCUS. Varios kilos de claveles reposaban ayer a los pies del féretro. Entre quienes guardaron cola para visitar la capilla ardiente, se situó a media mañana Xabier Arzálluz.

Las escenas de emoción se sucedieron durante horas sin solución de continuidad. "Andando hubiéramos venido", aseguraba un, hombre llegado de Barcelona. Un matrimonio se había desplazado expresamente desde México para asistir al homenaje. Una mujer venida de Santander, de nombre Inés, se detuvo un momento ante el ataúd y durante dos minutos cantó a Pasionaria una canción asturiana de la guerra civil. En medio de un enorme silencio, su voz cantó durante tres o cuatro minutos. "Ten cuidado que tu cuerpo no decaiga", decía una estrofa.

Desde Colón, el cadáver de Pasionaria fue trasladado en automóvil al que abrían paso motoristas de la Policía Municipal hasta el cementerio de la Almudena, donde entró poco antes de las siete. Los familiares de Dolores Ibárruri lanzaron claveles rojos sobre el ataúd antes de que los sepultureros comenzasen a sellar la tumba situada a dos rnetros del sepulcro de Pablo Iglesias, informa Emma Roig. La familia entonó La Internacional, sobre el fondo de una grabación que decía: "Sus restos descansan ya en tierra de Madrid. Cerrando el puño o santiguándoos, habéis dado vuestro adiós".

La información gráfica del entierro de Pasionaria ha sido realizada por Raúl Cancio, Marisa Flórez, Antonio Gabriel, Uly Martín, Nacho Castellano, Manuel Escalera, Ricardo Gutiérrez y Santos Cirilo.

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