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Crítica:X FESTIVAL DE JAZZ DE MADRID

'Acid' Miles

Abrió el concierto Take 6, grupo vocal con talento y capacidad de expansión. Llevan melodías del godspell y de otras tradiciones hasta el arte jazzístico del vocalese y también saben sacar la orquesta de sus voces, pues cantan a capella. Resuelven espectacularmente sus temas y gozaron de un sonido perfecto que destacó en este recinto. Entre tema y tema cuentan que se divierten y hasta por qué pueden divertirse: ellos nos aman y Dios nos ama. Dieron demasiada charla evangelizadora para un público ni perfectamente bilingüe ni perfectamente religioso y arrancaron un bis.Tras una larga espera de 50 minutos, por fin llegaron Miles Davis y su gente. Ahí estaba el genio y allí estábamos -esta vez, unos 5.000- para participar en una ceremonia que tiene mucho de adoración: nunca ha parecido que Miles Davis abandone el Olimpo cuando pisa el escenario. Aplaudido el ademán, la banda entró con uno de los temas de Tutu y Miles, con un sonido magnífico, ancho y de largo fraseo. Sobre el espacio construido por los cinco elementos rítmicos, Davis y el saxo tenor Kenny Garrett ofrecieron mucho en los dos primeros temas y el concierto fue avanzando sin que Davis volviera a dar lo mejor de sí mismo, constituyéndose Garrett en principal solista de la banda. Interpretaron temas de los discos Tuta y Amandla (y alguna nueva composición), doblando muchas veces los ritmos originales. Los últimos descubrimientos de Miles son el soukous de Kassav y el hip-hop y parece querer pasar su último temario por un baño de acid house. Miles entra en esta carrera que lleva a contar los beats por minuto y es dificil encontrar un espacio más incómodo para su trompeta. Así interpretaron Human nature, el terna de Michael Jackson, acelerado hasta obligar a la comunicación telegráfica de notas cortas y que se acabó resolviendo en un magnífico solo de Garrett. Esta vez no tocaron Time after time y el esperado Mr. Pastorius (Amandla) no fue desarrollado en todas sus posibilidades -y eso que es uno de los mejores temas del Miles de los últimos años-

Take 6 y Miles Davis

Palacio de los Deportes de la Comunidad, Madrid, 9 de noviembre.

La actual formación de la banda puede tener que ver con, que Davis no lograra la rotundidad de su espectáculo -como pudo hacer, uno de sus mejores conciertos, a mi juicio, en el pasado Festival-.

Un solo teclista , Kei Akagi, sustituye a dos como Robert Irving y Adam Holzman; el bajista-guitarrista Foley tiene seguidores mientras otros no le vemos su espacio con solistas como Davis y Garrett; el bajista Benjamin Rietveld cumple con la pulsación del acelerón, y Munyungo Jackson parece bien lejos del corazón rítmico que prestaba Marilyn Mazur. El baterista Ricky Wellman puso fin al concierto con un solo que fue una exhibición de falta de imaginación. No nos tocó muy cerca el genio, esta noche.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 11 de noviembre de 1989