ArchivoEdición impresa

Acceso a suscriptores »

Accede a EL PAÍS y todos sus suplementos en formato PDF enriquecido

martes, 4 de octubre de 1988
CARTAS AL DIRECTOR

Presión religiosa

Esta carta es una lamentación ante lo que parece un proceso de involución inquisidora que sufre algún sector de la sociedad y que afecta el ejercicio de las libertades. Al parecer no es posible imaginar razonamientos o interpretaciones objetivas de la Biblia que no sean las que predican las iglesias cristianas, porque parten de una premisa histórica, que considera a las religiones cristianas como únicas poseedoras de la verdad. Es indudable que dialecticamente no se puede discutir con quien está firmemente convencido de que los ángeles se dividen en arcángeles, querubines, etcétera, o si la Virgen María concibió por ósmosis (única explicación plausible). Son las consecuencias de su convencimiento ciego lo que me induce a lamentarme, porque incide directamente sobre la libertad sexual y la libertad de expresión. Respecto a la primera, la concepción judeocristiana de la inmoralidad del sexo tiene sus raíces históricas, debe tener alguna explicación antropológica o sociológica; lo que sucede entonces es que trasciende a una costumbre tradicional, arraigada en las familias, mezclado con un sistema de dominación patriarcal, el temora la mujer "pecadora originaria" y los temores a la sexualidad, su estética, su determinabilidad o los posibles fracasos personales. Respecto a la libertad de expresión, me remito a los excelentes artículos publicados en su diario referentes a las polémicas del filme de Scorsese.- Estudiante de Derecho.

Atención al cliente

Teléfono: 902 20 21 41

Nuestro horario de atención al cliente es de 9 a 14 los días laborables

Formulario de contacto »

Lo más visto en...

» Top 50

Webs de PRISA

cerrar ventana