"Me vi morir".

Pedro Neira (a la derecha), capitán del Barcelona, objeto de un ataque iraquí en el golfo Pérsico el pasado sábado, relató ayer cómo, mientras huía, nadando, de las llamas en aguas infestadas de tiburones, pensó que nadie se salvaría. "Me vi morir", declaró. A la izquierda, dos de los marineros del petrolero se abrazan a su llegada ayer a Madrid. En el golfo Pérsico quedaron cuatro de sus compañeros, uno ahogado y tres desaparecidos. El Gobierno comunicó ayer a la marina mercante que había aceptado la protección para sus barcos en el Golfo ofrecida por EE UU, pero que no cubre a los que carguen en puertos de Irán o Irak. Páginas 2 y 3

* Este articulo apareció en la edición impresa del Miércoles, 18 de mayo de 1988